viernes, 4 de agosto de 2017

ESPECIAL FLÚOR: EL VENENO ACUMULATIVO QUE CONSUMIMOS CADA DÍA

Mientras más flúor presente en el organismo, menor el coeficiente intelectual (CI) del sujeto. En otras palabras, el flúor estupidiza. Y no es un mito."

Fluoración del agua potable: estudio del Colegio Médico confirma graves riesgos para la salud y demanda su suspensión



A mediados del siglo XX, la práctica de fluorar el agua potable se empezó a aplicar en algunas ciudades de Estados Unidos, bajo el supuesto aporte que significaba para la salud dental de la población. Poco a poco, varios países por todo el mundo emularon el ejemplo norteamericano. Chile, con un programa piloto implementando en Curicó en 1953, se convirtió en un país pionero en la región; en pocos años, gran parte del suministro nacional de agua potable recibía fluoruros en forma artificial. Una triste marca. 

Hoy, pasadas más de seis largas décadas desde entonces, sobran las evidencias científicas que señalan lo altamente pernicioso para la salud humana de esta negligente práctica enquistada en nuestra política sanitaria, echando por tierra uno de los más arraigados mitos de la cultura popular: ingerir flúor no sirve para detener las caries. Por el contrario, perjudica notablemente la salud dental.

Desde los más prestigiosos centros de estudios e investigación a nivel mundial (U. de Harvard, Surrey, Kent), y el respaldo de distintas personalidades del mundo científico y académico (incluyendo al premio Nobel de Medicina Arvid Carlsson), se ha ido acumulando considerable material probatorio respecto a lo abrumadoramente perjudicial (además de legalmente cuestionable) de obligar a millones de personas a ingerir flúor en forma regular. En nuestro país, prácticamente no existían trabajos emanados desde la comunidad científica local sobre esta álgida materia. Hasta ahora.

En la edición de febrero de este año de la Revista Médica de Chile, se publicó un contundente informe, a cargo del Departamento de Medio Ambiente del Colegio Médico de Chile, respecto al impacto en la salud humana de la fluoración del agua potable. En este, se hace una revisión sobre los daños específicamente a nivel neurológico, endocrino y dermatológico, bajo la luz de un copioso conjunto de referencias de la literatura científica internacional. Además, da cuenta de lo ineficaz –aparte de constitucionalmente ilegítimo– de esta práctica en el combate contra las caries. Incluso en los niños, señalando un estudio llevado a cabo por el Departamento de Odontopediatría de la U. de Chile en 2010: desde los 6 a los 8 años, 50 niños de dos escuelas de Pirque recibieron diariamente leche fluorada, comparándose la salud dental de estos con la de otros 50 de escuelas de Maipú, que no recibieron este producto. El porcentaje tanto de caries como de pérdida de dientes resultó ser significativamente mayor en Pirque que en Maipú.

En este sentido, el informe suscribe plenamente la opinión del destacado neurofarmacologista sueco Arvid Carlsson (premiado con el Nobel de Medicina el año 2000), respecto a que la posible efectividad del flúor en la prevención de caries tendría que ver únicamente con su aplicación tópica, y en ningún caso con su ingestión.

Osteoporosis, hipotiroidismo, problemas dermatológicos, cáncer de huesos y Alzheimer son algunos de los males científicamente asociados a la ingesta periódica de flúor. ¿Por qué entonces todavía se mantiene esta nociva práctica en nuestra legislación sanitaria? El doctor Andrei Tchernitchin, presidente del Departamento de Medio Ambiente del Colegio Médico, nos responde: “Porque los odontólogos, que impulsaron la medida, la veían como un logro importante de ellos para mejorar la salud dental de la población. Y como aparentemente mejoró la salud dental, en el MINSAL no querían suprimir la medida. Nadie investigó ni se dio cuenta que en los países donde no se fluoraba el agua potable, la salud bucal ha ido mejorando en el tiempo en forma muy similar.”

El destacado médico e investigador chileno, doctor Andrei Tchernitchin, quien a la cabeza del Dpto de Medio Ambiente del Colegio Médico de Chile ha realizado señeros estudios sobre la calidad del aire en Santiago, la presencia de metales pesados en Antofagasta y sobre la contaminación de las aguas del Cajón del Maipo (que le reportó una demanda por parte de Alto Maipo).

La ingeniera Verena Romero, quien colaboró como asesora en el estudio, complementa: “Tanto las autoridades como los políticos tienden a mirar a países que son muy avanzados en muchas áreas, como ejemplos a seguir, sin preguntase cómo lo hacen otros países en el tema. Estos países “avanzados”, están atrasados en muchos temas que repercuten en la salud de la población. La razón, generalmente, es que hay muchos avances tecnológicos que generan externalidades negativas, para el ser humano, la flora, la fauna y el medio ambiente, pero se tienden a ocultar o a minimizar en pro del “desarrollo” mismo.”

Al igual que el doctor Paul Connett, una de las autoridades mundiales en la lucha contra la fluoración del agua potable, el equipo del Colegio Médico (en el que participan especialistas en el campo de la medicina, la química y la biología) coincide en destacar como uno de los efectos nocivos más relevantes de los fluoruros el provocado a nivel neurológico: estudios realizados en China, India y Nueva Zelanda han establecido una conclusión lapidaria: mientras más flúor presente en el organismo, menor el coeficiente intelectual (CI) del sujeto. En otras palabras, el flúor estupidiza. Y no es un mito.

El Colegio Médico de Chile es enfático: se debe suspender la fluoración del agua potable y de la leche, modificando el decreto y el reglamento sanitario correspondientes. El envenenamiento deliberado y sistemático por parte del Estado debe detenerse sin tardar.

El informe completo, pinchar aquí

Fuente: El Indagador

El primer signo visible de envenenamiento por fluoruro es la fluorosis dental . Comienza como pequeñas manchas blancas en el esmalte que luego se convierten en manchas, se vuelven confluentes y, en su etapa más grave, se vuelven marrones. La fluorosis dental de grado variable afecta a 20 a 80 por ciento de los niños que crecen bebiendo agua fluorada

Cambios moderados a severos, con moteado marrón, ocurren en el 3 por ciento de los niños. La fluorosis dental es un indicador de la toxicidad del fluoruro en otras partes del cuerpo. Como en el crecimiento de los dientes, el fluoruro se acumula en el cerebro. Una manifestación de la "fluorosis cerebral" en los niños podría ser la siguiente: Fluorosis en el agua afecta la inteligencia de niños en China.

Los signos son manchas o manchas blancuzcas , particularmente en los dientes delanteros, o manchas marrones oscuras o rayas en casos más severos.

El flúor tiene una afinidad particular por el calcio y por lo tanto por el hueso y envenena los huesos de la misma manera que lo hace en los dientes. El estadounidense promedio que vive en una comunidad fluorada ahora ingiere 8 mg de fluoruro al día. A diferencia de los dientes donde el esmalte, una vez formado, permanece estático, el 10 por ciento del tejido óseo se descompone y reemplaza anualmente, dando al fluoruro una oportunidad de acumularse gradualmente año tras año en los huesos. Las personas que consumen 10-25 mg de fluoruro al día durante 10 a 20 años, o 2 mg / día más de 40 años, desarrollará fluorosis esquelética . Las primeras manifestaciones de esta enfermedad, antes de que haya cambios en la radiografía, son los dolores comunes y los síntomas artríticos, que son indistinguibles de la osteoartritis y de la artritis reumatoide; debilidad muscular; fatiga crónica y trastornos gastrointestinales. En la siguiente etapa, la osteoporosis se desarrolla y los huesos se vuelven más frágiles y débiles, haciéndolos propensos a la fractura. (la tercera y última etapa, la fluorosis paralizante, se produce principalmente en la India, donde el contenido natural de fluoruro del agua es alto).

Hay una epidemia de artritis, osteoporosis, fracturas de cadera y síndrome de fatiga crónica en los Estados Unidos. Resulta que incluso las personas que viven en zonas no fluoradas consumen mucho fluoruro, en promedio 4 mg / día. Está en la pasta de dientes; en jugos de frutas, antibioticos (fluoroquinolonas),refrescos, té, aves, cerdos y ganado de corral (uso de fluoroquinolonas), alimentos procesados y, por desgracia, en los vinos de California, cuyas uvas son rociadas con el pesticida cyrolite (fluoruro de aluminio y sodio). Los médicos estadounidenses saben poco o nada acerca de la fluorosis esquelética, y los primeros estadios artríticos de esta enfermedad imitan otras enfermedades de huesos y articulaciones. Es una hipótesis que vale la pena probar.

Los estudios demuestran que las tasas de cáncer de hueso son sustancialmente más altas en áreas fluoradas, particularmente en niños. Otros cánceres, de cabeza y  cuello, el tracto gastrointestinal, el páncreas y los pulmones, tienen una incidencia 10 por ciento mayor. El flúor afecta a la glándula tiroides y causa hipotiroidismo, que es también un trastorno cada vez más frecuente en los Estados Unidos. Otros estudios muestran que los altos niveles de fluoruro en el agua potable se asocian con defectos de nacimiento y mortalidad infantil temprana.

El fluoruro también daña el cerebro, tanto directa como indirectamente. Las ratas que reciben agua fluorada a una dosis de 4 ppm desarrollan síntomas similares al trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Las altas concentraciones de fluoruro se acumulan en la glándula pineal, que produce serotonina y melatonina. Las niñas que beben agua fluorada llegan a la pubertad seis meses antes que aquellas que beben agua no fluorada, lo que se cree es el resultado de una reducción de la producción de melatonina. Las personas con enfermedad de Alzheimer tienen altos niveles de aluminio en sus cerebros. El fluoruro se combina con el aluminio en el agua potable y lo lleva a través de la barrera hematoencefálica al cerebro.

Trate de evitar el fluoruro, en todas sus formas. No es un elemento que el cuerpo necesita o requiere, incluso en trazas. No se conocen compuestos naturales de flúor en el cuerpo humano.
Puede leer la nota AQUÍ
Vivir en una comunidad no fluorada. Si esto no es posible, beba agua destilada o agua del grifo pasada a través de un filtro que puede eliminar el fluoruro (un tercer método usando un absorbente de alúmina activado no es práctico debido a su gasto). Los filtros regulares de carbón activado no funcionan porque el diámetro de un anión fluoruro (0,064 nm) es menor que el tamaño de poro del filtro. Requiere un filtro de ósmosis inversa. La controversia sobre el agua destilada siempre ha aparecido a través de los años, sin embargo, ésta se aproxima más a la definición de agua potable pura.
Todos los conceptos erróneos sobre la destilación y el agua destilada pueden leerse en este excelente informe de Discovery Salud.

Fuente: Dr. Donald Miller

Un artículo publicado en 2014 en la revista Time informa que en los últimos años, la prevalencia de trastornos del desarrollo tales como autismo, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y dislexia se han disparado. En 2006, científicos de la escuela de salud pública de Harvard y la escuela de medicina de Icahn en el Monte Sinaí identificaron cinco sustancias químicas industriales responsables de causar daño al cerebro, estos son: el plomo, metilmercurio, bifenilos policlorados (encontrados en transformadores eléctricos, motores y condensadores), arsénico (se encuentra en suelo y agua, así como en conservantes de la madera y pesticidas) y tolueno (utilizado en el procesamiento de gasolina, así como en la pintura más fina esmalte de uñas y curtido del cuero). La exposición a estas neurotoxinas se asociaron con cambios en el desarrollo neuronal en el feto, así como entre los recién nacidos y niños con menor rendimiento escolar, comportamiento delictivo, anormalidades neurológicas y reducido coeficiente intelectual (IQ).

A su vez, otros investigadores encontraron otros seis productos químicos industriales adicionales que pueden obstaculizar el desarrollo normal del cerebro. Se trata de manganeso, fluoruro, clorpirifos, diclorodifeniltricloroetano, tetracloroetileno y éteres. El Manganeso, dicen, se encuentra en el agua potable y puede contribuir en la disminución de la inteligencia y una mayor hiperactividad, mientras que la exposición a altos niveles del fluoruro del agua potable puede contribuir a una caída de siete puntos en en promedio de coeficiente intelectual. Los productos químicos restantes, que se encuentran en los solventes y pesticidas, se han relacionado con déficits en el desarrollo social y aumento de comportamientos agresivos.

El equipo de investigación dice que se encuentran vínculos entre niveles más altos de estas sustancias químicas en sangre y orina de madres embarazadas y en el cerebro de sus hijos, lo que debe levantar alarma sobre cómo pueden ser perjudiciales estas sustancias químicas. Sobre todo en el cerebro en desarrollo que es vulnerable a los efectos de estas sustancias químicas, y en muchos casos, los cambios que desencadenan son permanentes.

La consecuencia del daño cerebral [sistema nervioso central] dura toda la vida y podría resultar en una reducción de la inteligencia y una alteración del comportamiento, el informe fue publicado en el diario Lancet Neurology.

SITUACIÓN ALARMANTE EN ARGENTINA


Es urgente la necesidad de revisar la normativa que actualmente dispone “la fluoración o defluoración de las aguas de abastecimiento público de todo el país hasta alcanzar el nivel ‘óptimo’ de ion flúor” (Ley 21172 /1975), pues existen argumentos sólidos y alarmantes como para adoptar una postura preventiva (de prohibir fluorar el agua potable, como han hecho la mayoría de los europeos, y de eliminarlo en caso de que haya presencia natural) hasta tanto se confirmen las informaciones de esos argumentos, o al menos hasta que tenga lugar un debido debate para tomar tal decisión (de modificar o no la normativa vigente en este aspecto). 

Tanto el agua potable de red (de proveedores como AySA) y las aguas embotelladas minerales y/o mineralizadas (como Nestle Pureza Vital, Villavicencio, Villa del Sur y Eco de los Andes, entre otras) contienen fluoruros (ya sean agregados o presentes naturalmente). Se verá también que ninguna de estas compañías y marcas de agua embotellada cumple con la normativa vigente con respecto a los fluoruros (una normativa que de todas maneras está desactualizada y se debe revisar urgentemente). Se analizarán algunos aspectos preocupantes sobre el consumo de aguas fluoradas y las razones para actualizar urgentemente la normativa.

Los fluoruros existen en proporción de 0,3g por cada kg de corteza terrestre, y su presencia natural en aguas subterráneas varía según los tipos de rocas por las que fluye el agua. Normalmente, esta concentración de fluoruros en aguas subterráneas no excede el valor de 10 mg/l, aunque se han medido casos de hasta 2800 mg/l, según datos oficiales de la OMS (Organización Mundial de la Salud), disponibles en las “Recomendaciones para la Calidad del Agua Potable, cuarta edición, de 2011″ (Guidelines for drinking-water quality,fourth edition, 2011).

El Código Alimentario Argentino actualmente establece los siguientes rangos para la presencia de fluoruros en el agua potable (disponiendo cantidades máximas y mínimas, en función de las temperaturas promedio para cada zona, y teniendo en cuenta el consumo diario del agua de bebida):

-Temperatura media y máxima del año (°C) 12,1 – 14,6, contenido límite recomendado de Flúor (mg/l), límite inferior: 0,8; límite superior: 1,5

-Temperatura media y máxima del año (°C) 14,7 – 17,6. contenido límite recomendado de Flúor (mg/l), límite inferior: 0,8; límite superior: 1,3

-Temperatura media y máxima del año (°C) 17,7 – 21,4, contenido límite recomendado de Flúor (mg/l), Límite inferior: 0,7; límite superior: 1,2

-Temperatura media y máxima del año (°C) 21,5 – 26,2, contenido límite recomendado de Flúor (mg/l), límite inferior: 0,7; límite superior: 1,0

-Temperatura media y máxima del año (°C) 26,3 – 32,6, contenido límite recomendado de Flúor (mg/l), límite inferior: 0,6; límite superior: 0,8

La empresa AySA (Aguas y Saneamientos Argentinos SA) es la que provee agua potable a la zonas de la Capital Federal de la República Argentina y a las regiones Norte, Oeste y Sur del conurbano, como muestra la siguiente imagen, publicada por la misma empresa:

Además de que es necesario revisar la normativa para suspender la fluoración, la información oficial que provee la empresa AySA con respecto a los fluouros no cumple con la especificación de la normativa vigente:

Se puede acceder a la página oficial (http://www.aysa.com.ar/) e ingresar la palabra ‘fluor’ en el buscador (que se encuentra arriba a la derecha) para obtener la información oficial de la empresa sobre las “normas mínimas de calidad de agua librada al servicio,” donde se especifican 2 mg/l de fluoruros (valor que excede lo especificado por el Código Alimentario Argentino y que no contempla los rangos especificados en función de las temperaturas). AySA agrega una referencia al pie en la cual se aclara que “en el caso de fluorar el Ministerio de Salud y Acción Social debe establecer las concentraciones a usar.” También se puede ver directamente en el folleto oficial de servicio, normas mínimas de calidad de agua producida y distribuida, como muestra la siguiente imagen (obtenida en septiembre de 2012):

Se ha confirmado que en diciembre de 2016 AySA informa límites de  2 mg/l (2 ppm) de fluoruros, y 0,05 mg/l (50 ppb) de arsénico (esto es cinco veces más arsénico en el agua potable que lo indicado por la ONU/OMS, como se puede ver más abajo, en en extracto de la tabla A3.3 de las últimas recomendaciones).

Así es que existen proveedores de agua potable (como AySA) que no cumplen con la normativa vigente, y, de todas maneras, esa normativa está desactualizada y se debe revisar urgentemente.

Aunque en abril del 2015, AySA desmintió realizar agregados de flúor en el agua aclarando que: "la empresa no realiza agregados de flúor al agua en ninguna de las etapas del proceso de potabilización” y que “la presencia de dicho halógeno responde a causas estrictamente naturales tanto en el agua superficial como en las aguas subterráneas”. Un mes antes, el diputado nacional Walter Aguilar había presentado en la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de ley para derogar la Ley 21172, del año 1975 mediante la cual dispone el agregado obligatorio de flúor en las aguas de abastecimiento público.

En declaraciones a la prensa, el diputado Walter Aguilar sostuvo: “la ley 21.172 debe ser derogada para dejar sin efecto la obligación de agregar flúor al agua para consumo humano, protegiendo de esta manera la salud pública. En igual sentido debemos modificar el Código Alimentario Argentino adecuando el mismo a los valores que prevé la OMS, y prohibir su agregado artificial a todo producto alimenticio y bebida de consumo humano. Estas medidas protegerán a la sociedad contra aquellas afecciones generadas por el exceso de ingesta de flúor”.

En los últimos 35 años, se han llevado a cabo en todo el mundo numerosos estudios que han relacionado la ingesta crónica de flúor con ciertas enfermedades y desórdenes en el organismo, tales como fluorosis, osteosarcoma y efectos neurotóxicos, entre otros. Numerosas personalidades del ámbito científico y organismos sanitarios gubernamentales han concluido en que el flúor, en las concentraciones en que se encuentra, afecta la salud de la población, y que agregarlo en el agua de consumo humano importaría un riesgo innecesario.
Recambio del núcleo de un filtro de polipropileno de 5 micrones (arriba el filtro nuevo; abajo el filtro usado), luego de que pasaran por él unos 50,000 litros de agua de AySA. (Se ha medido que una vivienda tipo -habitada por cuatro personas- consume 20,000 litros por mes)

A continuación, un extracto de la tabla de ONU/OMS con los valores guía para los químicos que tienen incidencia en la salud (Guidelines forDrinking-Water Quality, 4th ed, 2011, p.472). Para fluoruros, ONU/OMS muestra 1,5 mg/l mientras que AySA muestra 2 mg/l. Para arsénico, ONU/OMS muestra 0,01 mg/l mientras que AySA muestra 0,05 mg/l. ONU/OMS incluso aclara que este último valor (0,01 mg/l para el arsénico) es un valor guía provisional, ya que el valor calculado en realidad es inferior al que se puede establecer con los métodos prácticos de tratamiento del agua. A pesar de ello, Argentina establece un valor cinco veces mayor que el de ONU/OMS para el arsénico en el agua potable (permite 0,05 mg/l).

Extracto de la tabla A3.3 con valores guía para los químicos que tienen incidencia en la salud (ONU/OMS – Guidelines for Drinking-Water Quality, 4thed, 2011, p.472)

Ver además: "Arsénico en agua, una problemática que afecta a más de media Argentina" 16 provincias afectadas. El mapa del arsénico en el agua se expande por las provincias de Salta, San Juan, Santiago del Estero, San Luis, Santa Fe, Buenos Aires, Jujuy, Tucumán, La Rioja, La Pampa, Catamarca, Chaco, Córdoba, Mendoza, Río Negro y Neuquén. En el caso de la provincia de Buenos Aires la situación es crítica: el 80 % de los bonaerenses sufren este problema que trae aparejado una serie de consecuencias en la salud de la población.


Siguiendo con el documento de ONU/OMS de Recomendacioes de Calidad del Agua Potable (Guidelines for drinking-water quality, fourth edition, 2011), en la p.7, al referirse a los fluoruros, indica claramente que no intenta definir mínimas concentraciones deseables de químicos en el agua para beber. Es que, asimismo, enumera en la p.20 a los productos químicos ‘peligrosos’ (presentes en el agua) que tienen efectos para la salud claramente definidos, donde menciona a los fluoruros junto a los nitratos/nitritos y al arsénico. Sin embargo, sorpresivamente proporciona un ejemplo de acción (ya en la p. 40, figura 3.1, ejemplo 1) que menciona que si no se observan efectos adversos entonces la recomendación es usar un valor guía de 1,5 mg/l de fluoruros (y propone adaptarlo a cada región en función de la temperatura, tal cual está especificado en el Código Alimentario Argentino, detallado más arriba). Se verá enseguida cómo es que este ejemplo de acción desafortunado y contradictorio se ha perpetrado en las recomendaciones de ONU/OMS desde la publicación del documento de “Estándares Internacionales para el Agua Potable” (International Standards for Drinking-Water) de 1971, y fue incorporado en la Ley 21172 de 1975 en la República Argentina (cuando no existían las numerosas evidencias que hoy están disponibles).

Queda demostrado que el documento mencionado de ONU/OMS no es concluyente ni coherente con respecto a la fluoración, pues recomienda implementar una cierta cantidad (valor guía) de fluoruros en el agua para consumo (ejemplo citado de la p. 40), cuando al mismo tiempo reconoce a estos fluoruros como contaminantes (en las otras 13 referencias a los fluoruros). Es notable que si se eliminara el ejemplo de acción citado de la p. 40 (y, en general, si se eliminara lo del valor guía de 1,5 mg/l) el documento adquiriría una postura clara y coherente con respecto a los fluoruros.

Es insólito el hecho de que la normativa argentina siga la citada recomendación (p. 40, figura 3.1, ejemplo 1, del documento de ONU/OMS “Recomendaciones para la Calidad del Agua Potable”, Guidelines fordrinking-water quality, fourth edition, 2011) cuando las otras 13 referencias a fluoruros en el mismo documento indican que son contaminantes (por ejemplo en la p. 94 del documento) o que son productos químicos peligrosos (por ejemplo en la p.20), y cuando se hace la aclaración explícita y precisa -en el documento- de que no intenta definir mínimas concentraciones deseables de químicos en el agua para beber (p.7 del documento).

Como se ha adelantado, este ejemplo de acción que se ha perpetrado en las recomendaciones de ONU/OMS desde el año 1971 resulta ser hoy (a la luz de numerosas evidencias y estudios) una referencia desafortunada y contradictoria. La ONU (Organización de Naciones Unidas), a través de la OMS (Organización Mundial de la Salud), ha publicado desde 1958 y en forma aproximadamente periódica los “Estándares Internacionales para el Agua Potable” (International Standards for Drinking-Water), en ediciones de 1958, 1963, 1971 y 1976, seguidos por las “Recomendaciones para la Calidad del Agua Potable” (Guidelines for Drinking-Water Quality), en sus ediciones de 1984, 1993, 2004 y 2011, de modo que la lista de publicaciones oficiales es la siguiente:

-International Standards for Drinking-Water, 2nd ed, 1963
-International Standards for Drinking-water, 3rd ed, 1971
-Surveillance of Drinking-water Quality, 1976
-Guidelines for Drinking-Water Quality, 1st ed, 1984
-Guidelines for Drinking-Water Quality, 2nd ed, 1993
-Guidelines for Drinking-Water Quality, 3rd ed, 2004

La recomendación de establecer fluoruros con cantidades máximas y mínimas en función de los rangos de temperaturas (promedio anuales máximas) apareció por primera vez en la publicación de 1971 (International Standards for Drinking-water, 3rd ed, 1971). Luego, la publicación de 1984 (Guidelines for Drinking-Water Quality, 1st ed, 1984) incorporó el valor guía de 1,5 mg/l de fluoruros, mientras que la publicación de 1993 (Guidelines for Drinking-Water Quality, 2nd ed, 1993) informó que no había evidencia alguna que sugiriera que ese valor guía (de 1,5 mg/l de fluoruros, dispuesto en 1984) tuviera que ser revisado. Sin embargo, remarcó con respecto al establecimiento de estándares nacionales para fluoruros en el agua potable que “es particularmente importante considerar las condiciones climáticas, la cantidad de agua consumida y los fluoruros ingeridos de otras fuentes (alimentos, aire, preparaciones y productos dentales, etc),” un comentario preocupante debido a que no es posible controlar la ingesta de la cantidad de fluoruros más que estadísticamente. Es decir, no es posible llevar un control a nivel individual. Este comentario vuelve a aparecer en la publicación de 2011 (ver p.370-373), junto con lo del valor guía de 1,5 mg/l de fluoruros y el mencionado ejemplo de acción de la p. 40, figura 3.1, ejemplo 1, aunque estas recomendaciones de ingerir fluoruros (arrastradas desde las publicaciones anteriores) contrastan en este mismo documento con 13 referencias -a fluoruros- en las que se destaca su carácter contaminante (referencias ya citadas) y con lo enunciado en el capítulo 12 (Chemical fact sheets, ver p.370-373), entre lo que se destaca lo siguiente:

“Luego de la ingesta por vía oral, los fluoruros solubles en agua son absorbidos rápidamente y casi completamente por el tracto intestinal…”

“No hay diferencia en la absorción de fluoruros naturales o agregados al agua.”
“El fluoruro pesente en partículas inhaladas (por ejemplo en carbón fluorado) también es absorbido.”

“El fluoruro absorbido es distribuido rápidamente en todo el cuerpo, e incorporado a los huesos y dientes, con prácticamente ningún alojamiento en tejidos blandos.”

“Los fluoruros pueden ser esenciales para el ser humano, sin embargo esto no ha sido demostrado inequívocamente.”

“Los fluoruros pueden tener un efecto adverso en el esmalte dental y producir fluorosis dental leve con concentraciones de 0,9 mg/l a 1,2 mg/l de fluoruros en agua, dependiendo del consumo de agua y de la exposición a otras fuentes de fluoruros.”

“La ingesta elevada de fluoruros puede producir efectos serios en tejidos óseos. La fluorosis ósea (con cambios adversos en la estructura de los huesos) puede ocurrir con aguas con 3-6 mg/l de fluoruros, particularmente en caso de alto consumo de agua.”

– “La fluorosis ósea paralizante generalmente ocurre solamente cuando el agua de consumo contiene 10 mg/l de fluoruros. El IPCS concluyó que hay evidencia clara de India y China de que la fluorosis ósea y el incremento de fracturas óseas ocurren con una ingesta total de 14 mg de fluoruro diarios. Esta conclusión fue confirmada por el Consejo Nacional de Investigación de EEUU (United States National Research Council) en 2006.”

“Hay evidencia que sugiere un incremento en el riesgo de sufrir efectos adversos en los huesos con una ingesta total superior a 6 mg de fluoruros diarios.”

“Hay varios estudios epidemiológicos disponibles sobre la posible asociación de los fluoruros en el agua de consumo y el cáncer.”

– “No hay evidencia que sugiera que el valor guía de 1,5 mg/l dispuesto en 1984 y reafirmado en 1993 tenga que ser revisado. Concentraciones por encima de este valor conllevan un incremento en el riesgo de fluorosis dental, y concentraciones mucho mayores llevan a la fluorosis ósea. El valor es superior al recomendado para la fluoración artificial de fuentes de agua, que en general es de 0,5-1,0 mg/l.”

De modo que la publicación oficial de ONU/OMS más reciente sobre recomendaciones para la calidad del agua potable (2011) reconoce que los fluoruros son contaminantes y que hay evidencia de que su consumo -en niveles que están dentro del mismo orden de magnitud que los niveles que recomienda como valor guía- está correlacionado con efectos adversos para la salud (fluorosis, incremento de fracturas y cáncer, entre los reconocidos oficialmente en la misma publicación, aunque hay muchas otras referencias, como las disponibles más abajo en las “50 razones para oponerse a la fluoración” del Dr. Paul Connet, que incluyen afecciones en tiroides, retraso del crecimiento, afecciones renales, neuronales, de la glándula pineal, etc). Sin embargo, la publicación de ONU/OMS de 2011 mantiene la recomendación (originada en la publicación del año 1984) de establecer el valor guía de 1,5 mg/l de fluoruros para el agua potable. La incoherencia se evidencia más fuertemente en esta última publicación que en las anteriores, pues reconoce oficialmente los riesgos serios para la salud al consumir fluoruros en cantidades que se encuentran dentro del mismo orden de magnitud que el valor que el mismo documento recomienda. Se desprende también que no es posible controlar individualmente el valor total consumido de fluoruros, y se entiende la postura de la mayoría de los europeos, que en las últimas décadas han suspendido la fluoración del agua potable,(ver "97% de la población europea occidental bebe agua no fluorada" esto incluye a Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Irlanda del Norte, Noruega, Portugal, Escocia, Suecia, Suiza y aproximadamente el 90% del Reino Unido y España) al igual que un número creciente de comunidades de EEUU y Canadá.

A continuación, un detalle de todas las referencias a fluoruros en cada uno de los documentos de Naciones Unidas. Se puede apreciar que los informes de 1958, 1963, 1971 y 1984 tienen cada uno una sola mención a fluoruros como componentes peligrosos para la salud. Luego, la segunda edición de los Estándares para la Calidad de Agua Potable, publicados en tres volúmenes (en 1993, 1996 y 1997) menciona seis (6) veces a los fluoruros como contaminantes o componentes peligrosos. La edición del año 2004 hace 11 menciones, y la de 2011 hace 14 menciones. De modo que crece notablemente la cantidad de menciones a fluoruros como componentes peligrosos y contaminantes, a lo largo de las distintas ediciones (desde la de 1958 hasta la de 2011). Sin embargo, se mantiene firmemente la sugerencia del valor guía de 1,5 mg/l.
Detalle de las referencias a fluoruros en todas las recomendaciones de ONU/OMS desde 1958 hasta 2011.

Se puede ver también en la imagen de arriba que el texto de la ley argentina de 1975 es un calco de la tabla 2 del documento de Naciones Unidas de 1971, excepto por el siguiente error: ONU establece los límites en función de rangos de temperaturas promedio anuales máximas, pero la ley argentina lo confunde con temperaturas anuales media y máxima (es decir, con dos valores de distinto tipo, entre los que no tiene sentido establecer un rango). 


Dicho de otra manera, la “temperatura promedio anual máxima” (utilizada por la ONU) se computa, para un determinado lugar, promediando las temperaturas máximas a lo largo de cada uno de los días del año. Así, para un determinado lugar geográfico (y un determinado año), resulta un determinado valor. Luego, se debe ‘leer’ la tabla en el renglón del rango que contenga aquel valor. Pero el texto argentino utiliza por un lado la temperatura promedio del año, y por el otro la temperatura máxima del año (una implementación sin sentido; una copia mal hecha, de una sugerencia sobre la que de todas maneras hay controversia mundial, y mucha información nueva).
El argumento odontológico en favor de la fluoración se entiende como un medio de medicación masiva para la prevención de caries, pero contrasta con el alto costo en riesgos para la salud y con el hecho ya comentado de ser una medida que atenta contra las libertades individuales (y en consecuencia en conflicto con lo dispuesto por la Declaración Universal de los Derehos Humanos de la ONU). Asimismo, la Resolución de la ONU sobre derecho humano al agua y el saneamiento (A/64/L.63/Rev.1) declara "el derecho al agua potable y el saneamiento como un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos“, de modo que la no fluoración corresponde más acertadamente a estas declaraciones fundamentales, en vista de todo lo expuesto. Y, por último, no es cierto que la fluoración del agua potable haya reducido las caries en la población (como muestran los datos de Organización Mundial de la Salud, la mayoría de las naciones occidentales industrializadas han rechazado la fluoración, pero sin embargo han demostrado las mismas bajas en los índices de caries dentales que países con fluoración.

En EEUU el debate tiene por un lado a la ADA (American Dental Association) defendiendo y festejando el aniversario de 60 años de fluoración del agua, mientras que en oposición está la opinión pública apoyada por especialistas (ya mencionada) y oficialmente por el reporte de 2006 confeccionado por el National Research Council de la Academia Nacional de Ciencias (ver “Fluoride in Drinking Water, A Scientific Review of EPA’sStandard,” siendo EPA la Agencia de Protección Ambiental /Environmental Protection Agency). Además del documento hay un video disponible donde algunos de los miembros del consejo en cuestión exponen los conceptos y reflexionan sobre fluoracion vs. no fluoración (el video se titula “PerspectivasProfesionales Sobre la Fluoración.”


Hay mucha información a disposición que merece ser organizada para fomentar un debate que es imperioso, dado que los asuntos de la polución y de los contaminantes producen creciente preocupación, como en el caso de los fluoruros en el agua potable. De hecho, el último reporte de la ONU sobre Sanidad del Agua se titula “Pharmaceuticals in drinking-water,” en referencia a la preocupación sobre restos de productos farmacológicos en el agua potable.

Como se detalla más abajo en la transcripción completa de las “50 razones para oponerse a la fluoración” del Dr. Paul Connet, la fluoración constituye una práctica inadecuada de medicación (desarrollado en puntos 1 a 10), digerir flúor presenta pocos o ningún beneficio (puntos 11 a 18), los niños están siendo sobre-expuestos al fluoruro (puntos 19 y 20), hay evidencias de daños causados por fluoruros (puntos 21 a 35), la fluoración no posee un margen de seguridad (punto 36), los efectos adversos de la fluoración tienen un impacto negativo mayor en poblaciones vulnerables (puntos 37 a 40), químicos sin estudios son utilizados en programas de fluoración (puntos 41 a 44), la promoción de mantener la fluoración es anticientífica (punto 45), la ausencia de estudios es utilizada por los que defienden la fluoración para sugerir que no existe peligro, en una postura irresponsable (puntos 46 y 47), más y más científicos independientes se oponen a la fluoración (punto 48) y se usan tácticas poco transparentes para mantener la fluoración (puntos 49 y 50).

En Argentina, aparentemente las principales provincias afectadas por la presencia natural de flúor en aguas subterráneas son Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Santa Fé, San Luis y La Rioja.

Afortunadamente existen varias técnicas para remover el flúor del agua, entre las que se pueden enumerar las siguientes:

– Ablandamiento con cal (contempla el agregado de sulfato de magnesio para coprecipitar fluoruros con hidróxido de magnesio)

– Coagulación con sulfato de aluminio o policloruro de aluminio (PAC)

– Alúmina activada (óxido de aluminio calcinado)

– Resinas de intercambio iónico

– Mantos de hueso molido

– Precipitación por contacto

– Sistemas de filtrado por ósmosis inversa (sistema presurizado con etapas con membranas sintéticas)

Por fortuna, nuevamente, existen sistemas de filtrado de ósmosis inversa diseñados para el consumo masivo e instalación hogareña, y a precios razonables (en comparación con los precios de los filtros elementales de una única etapa, tipo sobre-mesada, que filtran cloro, cloraminas, etc, pero que no filtran fluoruros). Sin embargo, inmediatamente surge la cuestión de las poblaciones de bajos recursos, y queda en evidencia uno de los aspectos mencionados anteriormente: que los efectos adversos de la fluoración tienen un impacto negativo mayor en poblaciones vulnerables.

Algunos sistemas de ósmosis inversa que se pueden adquirir en Argentina se ven en la siguiente imagen. El método de ósmosis inversa también filtra muchos otros contaminantes químicos que pueden estar presentes en el agua. Estos sistemas se instalan debajo de la mesada, ya que se componen de varias etapas purificadoras (núcleos), un tanque hidroneumático y una bomba presurizadora.

Sistemas de flitrado por ósmosis inversa

En Argentina, el problema de los fluoruros (ya sean de origen natural o adicionado) en el agua se suma al de otros contaminantes químicos (como glifosfatos, cloraminas, arsénico, plaguicidas, mercurio y plomo, entre los más letales). Por ello, es fundamental conocer la composición del agua que se obtiene para consumo, y, en caso de optar por alguno de los sistemas de filtrado, es fundamental conocer los alcances de cada uno de ellos (saber qué contaminantes puede filtrar, y en qué medida).


TRAGEDIA SILENCIADA: AUMENTAN LAS VÍCTIMAS DEL GLIFOSATO EN ARGENTINA




En el caso del agua embotellada mineral y/o mineralizada producida en Argentina, el agua de marcas como Nestle Pureza Vital, Villavicencio, Villa del Sur y Eco de los Andes contiene fluoruros. Para el propósito informativo de esta investigación, es indistinto si los fluoruros son agregados o si el agua de origen ya contenía fluoruros naturalmente, ya que “no hay diferencia en la absorción” (ONU, OMS, Guidelines for Drinking-Water Quality, 4th ed, 2011, p.371)

En cualquiera de los casos (fluoruros naturales o agregados), lo que interesa saber es la cantiad de fluoruros que contiene el agua que uno consume. Veamos los detalles de cada una de estas marcas de agua embotellada, a partir de lo que informan las etiquetas de sus botellas (en septiembre de 2012):

Villavicencio y Villa del Sur son marcas de Aguas Danone de Argentina SA (al igual que la marca de aguas saborizadas ‘Ser’).

La etiqueta de la botella de 1,5 litros de Villavicencio (ver imágenes de la etiqueta, a continuación) informa que es “agua mineral natural de manantial”, aunque luego menciona también que la procedencia es de “fuentes de agua mineral de mineralización media”, y también que es “agua fluorada microbiológicamente, apta CAA” (Código Alimentario Argentino). La cantidad de fluoruros informada en la etiqueta es 1,02 mg/l, cantidad que no cumple con lo especificado por el CAA, pues no existe ningún valor de concentración de fluoruros (en mg/l) que cumpla con los rangos especificados por el CAA (en función de las temperaturas medias anuales para cada zona del país) y que se aplique simultaneamente a todas las regiones del territorio nacional, excepto en el caso de que las concentraciones de fluoruros en las botellas se adecuen a cada zona de distribución y consumo del producto, lo que de todas maneras generaría situaciones contradictorias y que estarían al margen de la normativa. Por ejemplo, en lugares con temperaturas medias anuales superiores a los 21,5 °C (como por ejemplo Salta o Formosa) el CAA establece 0,8 mg/l de fluoruros como cota máxima en el agua de consumo, aunque la botella de Villavicencio contiene 1,02 mg/l de este contaminante. Así es que alguien que consumiera una de estas botellas (con 1,02 mg/l de fluoruros) en cualquier región del norte del país con temperatura media anual superior a 21,5 °C bien podría demandar a Aguas Danone de Argentina SA por no cumplir con lo dispuesto por el CAA (Código Alimentario Argentino). Por supuesto, esta situación insólita se debe a la incongruencia de la normativa.


La etiqueta de la botella de 1,65 litros de Villa del Sur (ver imágenes de la etiqueta, a continuación) informa que es “agua mineral natural” y al mismo tiempo que es “agua de mineralización media atermal.” La cantidad de fluoruros informada en la etiqueta es 0,7 mg/l, y es así otra agua con fluoruros de Aguas Danone de Argentina SA. Informa además que es “agua envasada en fuente de origen”, y que la planta embotelladora se ubica en Ruta Nacional 2, km 103,5, Provincia de Buenos Aires. La etiqueta también recomienda tomar 2 litros de esta agua por día. Siguiendo esta recomendación uno cubriría 1,4 mg diarios de contaminantes en forma de fluoruros.

La etiqueta de la botella de 1,5 litros de Nestle Pureza Vital (ver imágenes de la etiqueta, a continuación) informa que es “segura y equilibrada”, que es “de origen subterráneo” y que es “agua mineralizada artificialmente.” Esta agua contiene un máximo de 0,6 mg/l de fluoruros, de acuerdo a lo informado en el “contenido de minerales”. La embotelladora es Eco de los Andes SA (Ruta Provincial 92, km 14, Tunuyán, Mendoza), pues en 1999 la división Nestle Waters compró el 51% de la marca Eco de los Andes (siguiente ejemplo de agua con fluoruros). La etiqueta del ejemplo también muestra un cuadro que aparentemente informa sobre diversos beneficios para la salud gracias al consumo de agua. En este caso, el cuadro menciona que el agua es “esencial para el transporte de nutrientes”, y pregunta si uno tomó los ocho vasos de agua diarios (aunque falta el signo de apertura de interrogación). Así, recomiendan consumir 8 vasos de agua diarios (de 200 ml, según la aclaración), es decir, 1,6 litros al día de esta agua, y aclaran que es “la ingesta recomendada para un adulto de vida sedentaria y en un clima templado (20 °C).” No cumple con lo especificado por el CAA (Código Alimentario Argentino), y, siguiendo esta recomendación uno cubriría 1,2 mg diarios de contaminantes en forma de fluoruros. Nuevamente, la incongruencia causada por la normativa es evidente.

Nestle Pureza Vital / Nestle Pure Life es una marca presente en 30 países, y es una de las 64 marcas de agua embotellada de Nestle en todo el mundo. Es notable el contraste en fluoruros de distintas ‘aguas’ embotelladas de esta marca: Henniez, producida en Suiza y adquirida por Nestle en 2007, contiene menos de 0,1 mg/l de fluoruros, mientras que la marca Perrier, producida en Francia y también adquirida por Nestle (en 1992), contiene menos de 0,12 mg/l de fluoruros. Pero el agua para Argentina (Nestle Pureza Vital) contiene hasta 0,6 mg/l.


Eco de los Andes (del Grupo Bemberg y Nestle, ya que en 1999 la división Nestle Waters adquirió el 51% de la marca) es embotellada en Eco delos Andes SA (Ruta Provincial 92, km 14, Tunuyán, Mendoza). La etiqueta de la botella de 1,5 litros (ver imágenes de la etiqueta, a continuación) informa que es “agua mineral natural de manantial”, que es “envasada en su fuente de origen” y “de mineralización débil, atermal, fluorada y de bajo sodio.” Esta agua contiene 1,2 mg/l de fluoruros, de acuerdo a lo informado en el cuadro titulado “análisis de laboratorio.” Es el agua con mayor cantidad de contaminantes en forma de fluoruros (por litro) de los cuatro ejemplos presentados.


Es necesario reiterar, en referencia a lo que establece el CAA (Código Alimentario Argentino) sobre fluoruros en el agua potable, que la especificación en términos de las temperaturas medias y máximas anuales por zona resulta inadecuada. La normativa argentina lamentablemente establece valores para fluoración del agua potable de acuerdo a lo ‘recomendado’ en una tabla del documento de la ONU/OMS del año 1971 (como se ha citado arriba), pero se advierte que la fluoración y los fluoruros son clasificados como contaminantes en 14 referencias del documento del año 2011.

Se debe revisar la normativa, debatir al respecto e implementar la prohibición de la fluoración del agua potable (como se ha hecho en la mayoría de los países europeos). Se debe especificar únicamente un valor máximo admitido para la presencia de fluoruros (como corresponde a los contaminantes, de modo que las empresas proveedoras de agua potable efectúen únicamente la defluoración, cuando ésta sea necesaria).

La fluoración“es el fraude más grande que se haya perpetrado y que ha sido perpetrado al más grande número de personas.” 
Profesor y Doctor en microbiología Albert Schatz, descubridor de la estreptomicina y ganador del Premio Nóbel.



La fluoración constituye una práctica inadecuada de medicación:

1- El fluoruro es el único químico agregado al agua potable que también es utilizado para tratamientos médicos. La fluoración del agua potable se hace, justamente, con fines medicamentosos.

2- La fluoración del agua es antiética. El “consentimiento informado” es un estándar para todo tratamiento medicamentoso y es una de las razones claves por la cual la mayor parte de Europa Occidental ha legislado en contra de la fluoración.

3- La dosis no puede ser controlada. Al introducir el fluoruro en el agua potable, es imposible regular la dosis que ingiere cada individuo, ya que cada uno consume diferentes cantidades de agua. La habilidad de controlar la dosis del paciente es primordial. Algunas personas (ej., trabajadores, atletas, diabéticos, e individuos con enfermedades del riñón) toman mucho más agua que otras.

4- El flúor se aplica sin importar la edad, estado de salud o vulnerabilidad de la población. Como explica el Dr. Arvid Carlsson, Premio Nobel de Medicina y Fisiología en el año 2000, y además uno de los científicos que ha luchado en contra de la fluoración en Suecia: “La fluoración del agua potable contradice los principios básicos de la farmacoterapia, la cual está progresando de una medicación estereotipada – del tipo una tableta tres veces al día – a un tratamiento mucho más individualizado, que considera tanto la posología como la selección de los medicamentos. La integración de medicamentos al agua potable representa justamente lo contrario de una terapia individualizada” (Carlsson 1978).

5- En la actualidad, las personas consumen flúor de fuentes muy diversas, además del agua potable. El agua fluorada no es la única manera en que las personas están expuestas al fluoruro. Entre las otras fuentes de flúor están las comidas y bebidas procesadas con agua fluorada (Kiritsy 1996; Heilman 1999), productos dentales fluorados (Bentley 1999, Levy 1999), carne mecánicamente deshuesada (Fein 2001), el té (Levy, 1999) y residuos de pesticidas en alimentos (ej., criolita) (Stannard 1991; Burgstahler 1997). Es ampliamente reconocido que la exposición al fluoruro de fuentes no provenientes del agua ha aumentado desde que comenzó el programa de fluoración en Estados Unidos (NRC 2006).

6- El flúor no es un nutriente esencial, Consejo Nacional de Investigación [NRC] 1993; Instituto de Medicina [IOM] 1997, NRC 2006). Jamás se ha vinculado una enfermedad a la deficiencia de fluoruro. Jamás se ha logrado demostrar que se requiere fluoruro para mantener una dentadura libre de caries. No hay ninguna función vital que haya demostrado requerir consumo de flúor. Por el contrario, hay extensa evidencia de que el fluoruro puede interferir con numerosas funciones vitales. El fluoruro interfiere con numerosas enzimas (Waldbott 1978). En combinación con el aluminio, el fluoruro interfiere con las proteínas G (Bigay 1985, 1987). Este tipo de interacción otorga, a complejos proteicos de fluoruro y aluminio, el potencial de interferir con índices de crecimiento, hormonas, y neurotransmisores (Strunecka & Patocka 1999; Li 2003). Más y más estudios están mostrando que el flúor puede interferir significativamente con la bioquímica del organismo (Barbier 2010).

7- Los niveles de fluoruro en la leche materna son muy bajos. Tomando en consideración el punto anterior, tal vez no sea sorprendente que el nivel de fluoruro en la leche materna sea considerablemente bajo (0.04 ppm, NRC 2006). Esto significa que un bebé alimentado con biberón que consume agua fluorada (0.6-1.2 ppm) puede llegar a consumir hasta 300 veces más flúor que un bebe amamantado. No hay beneficios (ver razones #11-19), solo riesgos (ver razones #21-36), como para que bebés ingieran estos altos niveles de fluoruro a una temprana edad (una etapa donde la susceptibilidad a toxinas medioambientales es particularmente alta).

8- El flúor se acumula en el organismo. Los adultos saludables excretan por los riñones cerca del 50% al 60% del flúor que consumen diariamente (Marier & Rose 1971). El resto se acumula en el organismo, principalmente en tejidos calcificados como los huesos, y la glándula pineal (Luke 1997, 2001). Bebés y niños excretan menos fluoruro mediante sus riñones y retienen un 80% del fluoruro ingerido en sus huesos (Ekstrand 1994). La concentración de flúor en los huesos aumenta continuamente durante el curso de la vida (NRC 2006).

9- En los países con fluoración no existen agencias de salud monitoreando la exposición o los efectos colaterales del flúor. No hay un registro continuo de niveles de fluoruro en: orina, sangre, huesos, cabello, o uñas de la población, y tampoco de grupos delicados en particular (ej., individuos con enfermedad renal).

10- Nunca se ha realizado una prueba clínica aleatoria para demostrar la efectividad o seguridad del flúor. A pesar de que el fluoruro ha sido aplicado a suministros de agua potable por sobre 60 años, “no se han realizado pruebas aleatorias de agua fluorada” (Cheng 2007). Los estudios aleatorios son el método estándar para determinar la seguridad y efectividad de cualquier tratamiento médico potencialmente beneficioso. En el 2000, la Revista York del Gobierno Británico, no le pudo otorgar la clasificación de grado “A” a ningún ensayo de fluoración, tras 50 años de investigaciones (Mcdaonagh 2000). La Agencia de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) estadounidense continua clasificando el flúor como una “droga nueva sin aprobar”.

Digerir flúor presenta pocos o ningún beneficio:

11- Los beneficios provienen de la aplicación tópica, no sistémica. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC. 1999, 2001) ha reconocido que el mecanismo de beneficios del flúor es principalmente tópico y no sistémico. Por ende, no existe ninguna necesidad de digerir el fluoruro para proteger a la dentadura. Ya que los supuestos beneficios son a causa de la aplicación tópica y los riesgos provienen del consumo sistémico, sería mucho más razonable aplicar el fluoruro mediante la pasta dental. Además, ya que digerir fluoruro es innecesario y potencialmente peligroso, no hay justificación para forzar a que la gente (en contra de su voluntad) ingiera flúor a través del suministro de agua potable.

12- La fluoración es innecesaria. La mayoría de las naciones occidentales industrializadas han rechazado la fluoración, pero sin embargo han demostrado las mismas bajas en los índices de caries dentales que países con fluoración. (Ver datos de Organización Mundial de la Salud presentada gráficamente en la figura 1).
13- El rol de la fluoración en la disminución de caries está bajo intensa crítica. La encuesta más grande que se ha realizado en Estados Unidos (sobre 39.000 niños de 84 comunidades) por el Instituto Nacional de Investigación Dental (NDIR por sus siglas en inglés) demostró una diferencia leve en la incidencia de caries entre niños en comunidades fluoradas y no fluoradas. (Hileman 1989). Según investigadores del instituto, el estudio halló una diferencia promedio de sólo 0,6 en los índices de superficies dentales cariadas, faltantes o arregladas (o DMFS por sus siglas en ingles) en la dentadura definitiva de niños entre la edad de 5 a 17, que habían habitado en un área fluorada o en un área no fluorada toda su vida (Brunelle & Carlos, 1990). La diferencia es menos de una superficie dental, y menos de 1% de las más de 100 superficies dentales que se encuentran dentro de la boca de un niño. Incluso, encuestas importantes en tres estados australianos han encontrado menores beneficios, indicando disminución de niveles de caries ubicados entre 0 y 0,3% de una superficie de dentadura definitiva (Spencer 1996). Ninguno de estos estudios ha tomado en cuenta la posibilidad de un retraso en la erupción dentaria a causa del flúor, de la cual sí existe evidencia (Komarek 2005). Un retraso de un año en la erupción de los dientes permanentes podría anular el leve beneficio que se ha registrado en los estudios recientes.

14- Un estudio financiado por el Instituto Nacional de Investigación Dental (NIH) sobre la ingestión de fluoruro individual y caries no logró demostrar una correlación significativa. Un estudio multimillonario del Instituto Nacional de Investigación Dental estadounidense (Warren 2009) no encontró relación entre la caries dental y la cantidad de fluoruro ingerido por niños. Esta es la primera vez que se ha investigado a las caries dentales como una función de exposición individual en vez que desde la mera residencia en una comunidad fluorada.

15- Los índices de caries dentales son altos en comunidades de bajos recursos, las cuales han sido fluoradas por años. A pesar de declaraciones que afirman lo contrario, la fluoración del agua potable no ha logrado prevenir la crisis en la salud bucal que resulta de la pobreza extrema, nutrición inadecuada y la falta de acceso a atención dental. Hay numerosos informes sobre la severa crisis dental en barrios de bajos recursos en ciudades estadounidenses que han sido fluoradas por más de 20 años (Ej., Boston, Cincinnati, la ciudad de Nueva York, y Pittsburgh). Además, reiteradamente, la fluoración ha mostrado ser inefectiva en cuanto a la prevención de los problemas de salud oral más preocupantes que amenazan a niños pobres, primordialmente las “caries de biberón”, también conocidas como caries de infancia temprana (Barnes 1992; Shiboski 2003).

16- Los índices de caries no se incrementan al detener la fluoración.Tras la descontinuación de la fluoración en comunidades de Canadá, la ex Alemania Oriental, Cuba y Finlandia, los índices de caries dentales no han aumentado, más bien, por lo general, han continuado disminuyendo. (Maupomé 2001; Kunzel & Fischer, 1997, 2000; Kunzel 2000; Seppa 2000).

17- Los índices de caries dentales ya estaban disminuyendo antes de que se implementara la fluoración. Investigaciones recientes (ej., Diesendorf 1986; Colquhuon 1997) muestran que las cifras de caries estaban disminuyendo antes de que la fluoración hubiese sido implementada en Australia y Nueva Zelandia, y además muestran que los índices han seguido disminuyendo, sobrepasando las expectativas de beneficios (ver figura 2). Muchos otros factores influyen en las caries dentales.

18- Los estudios que impulsaron la implementación de la fluoración estaban metodológicamente viciados. Los ensayos iniciales que ayudaron a impulsar la implementación de la fluoración realizados entre 1945 y 1955 en Norte América, han sido duramente criticados debido a su pobre metodología y pobre elección de comunidades de control (De Stefano 1954; Sutton 1959, 1960, 1996; Ziegelbecker 1970). Según el Dr. Hubert Arnold, un estadístico de la Universidad de California en Davis, los ensayos iniciales “están especialmente plagados de falacias, diseño inadecuado, uso inválido de métodos estadísticos, omisiones de evidencia contradictoria, y repletos de simple torpeza y necedad.” También se ha cuestionado severamente el famoso estudio de 21 ciudades de Trendley Dean (El padre de la fluoración) del año 1942 (Ziegelbecker 1981).

Los niños están siendo sobre-expuestos al fluoruro:

19- Los niños están siendo sobre-expuestos al fluoruro. El programa de fluoración ha fallado ampliamente en cumplir con uno de sus objetivos clave, lograr reducir los índices de caries dentales y a la vez lograr disminuir la ocurrencia de la fluorosis dental (una decoloración del esmalte dentario causado por ingestión excesiva del flúor.) La meta de los primeros proponentes de la fluoración del agua potable era limitar la fluorosis dental (en su faceta leve) a un 10% de los niños (NRC 1993, pg 6-7). Sin embargo, en el 2010, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) informó que un 41% de todos los adolescentes estadounidenses padecían de fluorosis dental; de ellos, un 8.6% tenía fluorosis regular y un 3.6% tenía fluorosis severa o moderada (Beltra-Aguilar 2010). Ya que la cifra de 41% de prevalencia es un promedio nacional e incluye a niños que viven en áreas fluoradas y no fluoradas, la tasa de fluorosis obviamente será mucho más alta en áreas fluoradas. El estudio comisionado por el gobierno británico llamado York Review, estimó que, a nivel mundial, un 48% de los niños en áreas fluoradas padecían de fluorosis dental en cualquiera de sus etapas, con 12,5% padeciendo de una fluorosis con problemas de estética (McDonagh, 2000).

20- Los bebés alimentados con biberón están recibiendo las dosis de fluoruro más altas. Debido a su necesidad de consumir alimentos mediante la forma líquida, los bebés alimentados con fórmula tienen la exposición más alta, por peso, de la población. Debido a que se ha encontrado que la exposición a fluoruro a temprana edad es uno de los factores de riesgo para la aparición de la fluorosis dental en el transcurso de la vida (Marshall 2004; Hong 2006; Levy 2010), numerosos investigadores dentales han recomendado a los padres de recién nacidos, no usar agua fluorada en la preparación de la fórmula (Ekstrand 1996; Pendrys 1998; Fomon 2000; Brothwell 2003; Marshall 2004). Incluso la Asociación Dental Americana, la institución más ferviente en proponer la fluoración, el 6 de noviembre de 2006, envió un alerta por correo electrónico, haciendo un llamado a sus miembros a que advirtieran a los padres que la fórmula de bebes debía ser elaborada con “poca o sin agua fluorada”. Desafortunadamente, la Asociación ha hecho muy pocos esfuerzos en cuanto a difundir esta información a los padres. Como resultado, muchos padres siguen sin realmente saber el peligro de la exposición al agua fluorada a temprana edad.

Evidencia de daño a otros tejidos:

21- La fluorosis dental puede indicar la presencia de daño sistémico mucho más extenso. Se han sugerido muchos mecanismos bioquímicos posibles que estarían a la base del desarrollo de la fluorosis dental y que son difíciles de comprender para un lector no especializado (Matsuo 1998; Den Besten 1999; Sharma 2008; Duan 2011). Aunque los defensores de la fluoración se contentan minimizando la fluorosis dental (en su etapa más ligera) como si fuese una mera complicación cosmética, resulta apresurado asumir que el flúor no está impactando otros tejidos en desarrollo, cuando está claramente dañando los dientes por algún tipo de mecanismo bioquímico (Groth 1973; Colquhon 1997). Más allá de que la ingesta del flúor puede causar la fluorosis dental durante el período anterior al de la erupción de los dientes permanentes (6-8 años), otros tejidos están potencialmente susceptibles a daño en el curso de toda la vida. Por ejemplo, en áreas de altos niveles naturales de flúor el primer indicador de daño en niños es la fluorosis dental. En estas mismas comunidades, mucha gente mayor desarrolla fluorosis esquelética.

22- El flúor podría llegar a dañar el cerebro. Según el Consejo Nacional de Investigaciones de Estados Unidos (NRC por sus siglas en inglés, 2006), “es evidente que los fluoruros tienen la habilidad de interferir con las funciones del cerebro.” En una revisión de los hallazgos comisionada por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés), se ha agregado el flúor a un listado de los 100 químicos de los cuales existe “evidencia sustancial de un desarrollo de neurotoxicidad.” Experimentos en animales han mostrado que el fluoruro se acumula en el cerebro y altera el estado mental de una manera que asemeja a la de agentes neurotóxicos (Mullenix 1995). En total, en la actualidad, existen más de 100 estudios con animales que muestran que el fluoruro puede dañar el cerebro y tener consecuencias en el aprendizaje y comportamiento. Según los defensores de la fluoración, estos estudios son poco relevantes debido a las altas dosis utilizadas. Sin embargo, es importante destacar que en ratas, el fluoruro se demora entre 5 y 20 veces más en alcanzar los mismos niveles plasmáticos que se alcanzan en los humanos. (Sawan 2010). De hecho, hay un estudio animal que encontró efectos con dosis extraordinariamente bajas (Varner 1998). En este estudio, las ratas fueron alimentadas con 1 ppm de fluoruro en su agua a lo largo de un año (La misma cantidad aplicada en programas de fluoración), utilizando o fluoruro sódico o monofluoruro de aluminio; obtuvieron cambios morfológicos en los riñones y el cerebro, un aumento en la concentración de aluminio en el cerebro y la formación de depósitos de Beta-amiloide, los cuales están asociados a la Enfermedad de Alzhéimer. Otros estudios en animales han encontrado efectos en el cerebro con bajos niveles de flúor, de 5 ppm en el agua (Liu 2010).

23- El flúor puede reducir el coeficiente intelectual. Hasta ahora existen 24 estudios provenientes de China, Irán, India y México que han reportado una asociación entre la exposición al fluoruro y la reducción del coeficiente intelectual. Uno de estos estudios (Lin Fa-Fu 1991) indica que sólo niveles moderados de exposición al fluoruro (Ej., 0,9 ppm en el agua) pueden exacerbar los defectos neurológicos de la deficiencia de yodo. No habiendo deficiencia de yodo, otro equipo de investigación (Xiang 2003 a,b) estimó que el fluoruro podría reducir el coeficiente intelectual a 1,9 ppm, mientras que un reciente estudio preliminar, (Ding 2011) encontró una reducción en el CI, en niños que tomaban agua con niveles entre 0,3 y 3 ppm. Los autores de este último estudio reportaron que por cada incremento de 1 ppm de fluoruro en la orina se observaba una reducción de 0,59 puntos de CI. Ninguno de estos estudios indicó un margen de seguridad adecuado para proteger de este efecto a todos los niños que toman agua artificialmente fluorada. Al referirse al respecto el Consejo Nacional de Investigaciones de Estados Unidos (2006) señalo que, “la consistencia de los resultados (en los estudios de fluoruro / CI) parece ser lo suficientemente significativa como para continuar con investigaciones adicionales con respecto a los efectos del fluoruro en la inteligencia”. A excepción de un estudio pequeño sobre coeficiente intelectual al principio de la fluoración en Nueva Zelandia (Shannon et al., 1986) ningún país fluorado ha investigado el tema por sí mismo.

24- El flúor podría causar efectos neurotóxicos no relacionados con el CI. La disminución del CI no es el único efecto neurotóxico que puede resultar de la exposición al fluoruro. Al menos tres estudios en humanos han mostrado una asociación entre la exposición al fluoruro y deficiencia en la organización viso-espacial (Calderon 2000; Li 2004; Rocha-Amador 2009); Mientras que otros tres estudios, han encontrado una asociación entre la exposición prenatal al fluoruro y daño cerebral fetal (Han 1989; Du 1992; Yu 1996).

25- El flúor afecta la glándula pineal. Estudios de Jennifer Luke (2001) muestran que el flúor se acumula en la glándula pineal humana a niveles muy altos. Además, en su tesis de doctorado, Luke ha mostrado con animales, que el flúor disminuye la producción de melatonina y que lleva a un comienzo de pubertad más temprano (Luke 1997). Consistente con los hallazgos de Luke uno de los primeros ensayos de fluoración en Estados Unidos (Schlesinger 1956) mostró que en promedio las niñas en una comunidad fluorada alcanzaban la menstruación unos 5 meses antes que las niñas en comunidades no-fluoradas. Inexplicadamente, ningún país fluorado ha intentado duplicar los hallazgos de Luke o de Schlesinger, ni siquiera se ha intentado examinar el tema más a fondo.

26- El flúor afecta la función de la tiroides. Según el Consejo Nacional de Investigaciones de Estados Unidos (2006), “Numerosas cifras indican un efecto en la función tiroidea por la exposición al fluoruro.” En Ucrania, Bachinskii (1985), encontró una disminución de función en la tiroides entre personas saludables, a un nivel de 2,3 ppm en el agua. A mediados del siglo XX, el fluoruro fue prescrito por numerosos doctores europeos con el propósito de reducir la actividad de la glándula tiroides en pacientes que padecían de hipertiroidismo (tiroides hiperactivo) (Stecher 1960; Waldbot 1978). Según un ensayo clínico realizado por Galletti y Joyet (1958), la función de la tiroides en pacientes con hipertiroidismo se redujo efectivamente con solo 2,3 a 4,5 mg. del ion fluoruro por día. Para lograr tener una perspectiva más clara sobre este hallazgo considere lo siguiente, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS por sus siglas en inglés, 1991) ha estimado que la exposición de fluoruro total en comunidades fluoradas está entre 1,6 a 6,6 mg. por día. Esto es un hecho formidable, particularmente considerando la prevalencia y lo drástico del problema del hipotiroidismo (tiroides menos activa) en Estados Unidos y en otras naciones fluoradas. Síntomas de hipotiroidismo incluyen depresión, fatiga, aumento de peso, dolores musculares y de huesos, aumento en niveles de colesterol y enfermedades cardiacas. En el 2010, la segunda droga mas prescrita del año fue Synthroid (levotiroxina sódica) la cual es una droga que reemplaza hormonas usada para tratar una tiroides menos activa.

27- El flúor causa síntomas artríticos. Algunos de los síntomas del comienzo de la fluorosis esquelética (una enfermedad a los huesos y a las articulaciones que afecta a millones de personas en India, China y África), se asemejan a los síntomas de la artritis (Singh 1963; Franke 1975; Teotia 1976; Carnow 1981; Czerwinski 1988; DHHS 1991). Según un informe sobre la fluoración publicado en la revista Chemical & Engineering News, “debido a que algunos de los síntomas clínicos se asemejan a la artritis, las primeras dos fases clínicas de la fluorosis esquelética podrían ser fácilmente mal diagnosticadas” (Hileman 1988). Pocos, quizás ningún estudio se ha realizado para determinar el alcance de estos diagnósticos erróneos y si la alta prevalencia de artritis en Estados Unidos (1 de cada 3 estadounidenses padece de algún tipo de artritis – CDC, 2002) y otros países fluorados está relacionada a la creciente exposición al fluoruro, lo cual es muy plausible. Incluso cuando individuos en Estados Unidos padecen de avanzados tipos de fluorosis esquelética (debido a un alto consumo de té), han pasado años de diagnosis erróneas hasta que por fin los médicos han diagnosticado correctamente la condición como fluorosis.

28- El flúor daña los huesos. Uno de los primeros estudios de fluoración (Newburgh-Kingston 1945-55) encontró el doble de defectos en el hueso cortical en niños de una comunidad fluorada (Schlesinger 1956). El hueso cortical es el tejido externo del hueso, que es vital en la protección en contra de fracturas. Mientras que no se le tomó importancia en ese momento a este hallazgo con respeto a las fracturas de huesos, sí surgieron interrogantes en cuanto a un posible vínculo con el osteosarcoma (Caffey 1995; NAS, 1977). En el 2001, Alarcon-Herrera y sus colegas de trabajo, reportaron una correlación directa entre la severidad de la fluorosis dental y la frecuencia de fracturas de huesos tanto en niños como en adultos en un área excesivamente fluorada de México.

29- El flúor puede incrementar fracturas de caderas en personas de tercera edad. Cuando altas dosis de fluoruro (en promedio 26 mg. por día) se utilizaron en ensayos para tratar a pacientes con osteoporosis buscando endurecer los huesos y de reducir la tasa de fracturas, en realidad resultó un mayor número de fracturas, y particularmente fracturas de la cadera (Inkovaara 1975; Gerster 1983; Dambacher 1986; O’Duffy 1986; Hedlund 1989; Bayley 1990; Gutteridge 1990. 2002; Orcel 1990; Riggs 1990 and Schnitzler 1990). Las fracturas de cadera son un problema muy serio en la vejez, muchas veces resultando en una pérdida de independencia o en una vida más corta. Se han publicado más de una docena de estudios desde 1990 que han investigado una posible relación entre fracturas de caderas y la ingestión a largo plazo de agua artificialmente fluorada o agua con altos niveles de flúor natural. Los resultados han sido mixtos, algunos han encontrado asociación y otros no lo han hecho. Incluso, algunos han afirmado un efecto preventivo. Un estudio de gran importancia en China, el cual examinó fracturas de caderas en seis pueblos, encontró algo que pareciera ser un aumento en la fracturas de caderas relacionado con la dosis, al aumentar la concentración de fluoruro desde 1 ppm hasta 8 ppm (Li 2001) dejando mucho que desear para aquellos individuos que toman agua fluorada en exceso. Consecuentemente, en el único estudio epidemiológico en humanos que calculó la fortaleza de los huesos en cuanto a la concentración de fluoruro, investigadores de la Universidad de Toronto encontraron que (al igual que en estudios en animales) la fortaleza de los huesos disminuyó con el incremento en la concentración de fluoruro (Chachra 2010). Finalmente, un estudio reciente de Iowa (Levy 2009), publicó datos sugiriendo que la exposición incluso a un bajo nivel de fluoruro puede tener un efecto perjudicial en la densidad del hueso cortical en niñas (un efecto que ha sido reiteradamente ilustrado en ensayos clínicos y el cual ha sido expuesto como un mecanismo vital por el cual el fluoruro podría incrementar las tasas de fracturas de huesos).

30- Personas con insuficiencia renal están particularmente vulnerables a daños de huesos. Debido a su inhabilidad de excretar fluoruro eficientemente, las personas con enfermedad renal están propensas a acumular altos niveles de fluoruro en sus huesos y sangre. Como resultado de esta alta carga de fluoruro en el cuerpo, pacientes con enfermedades renales están en alto riesgo de desarrollar fluorosis esquelética. En uno de los pocos estudios estadounidenses que investigó el asunto, se documentó fluorosis aguda o invalidante en pacientes con enfermedades renales severas que tomaban agua fluorada con solo 1,7 ppm (Johnson 1979). Dado que se ha detectado la existencia de fluorosis esquelética severa en pacientes de enfermedades renales en pequeños estudios de caso, es muy probable que estudios sistemáticos pudieran detectar la ocurrencia de fluorosis esquelética a niveles de fluoruro aun más bajos.

31- El fluoruro puede causar cáncer a los huesos (osteosarcoma). Un estudio en animales, patrocinado por el gobierno estadounidense, encontró un aumento de cáncer de huesos (osteosarcoma), dependiente de la dosis, en ratas macho alimentadas con flúor (NTP 1990). Tras la publicación de los resultados de este estudio, el Instituto Nacional de Cáncer (NCI por sus siglas en ingles) realizó un informe sobre los datos nacionales de cáncer en Estados Unidos y encontró tasas considerablemente más altas de osteosarcoma (cáncer de los huesos) entre varones jóvenes de áreas fluoradas versus áreas no fluoradas (Hoover et al 1991a). Si bien el Instituto Nacional de Cáncer concluyó (estimando que existía una falta de estadísticas contundentes) que la fluoración no era la causa (Hoover et al 1991b), nunca se ofreció una explicación acerca de la tasa más alta en las áreas fluoradas. Un estudio más pequeño de Nueva Jersey (Cohn 1992) encontró tasas de osteosarcoma hasta seis veces más altas entre varones que residían en áreas fluoradas versus áreas no fluoradas. Otros estudios epidemiológicos, de variable tamaño y calidad, han fracasado en demostrar esta relación (un sumario de éstos puede ser encontrado en, Bassin 2001 y Connet & Neurath, 2005). Hay tres razones de por qué la conexión entre el fluoruro y la osteosarcoma es plausible: Primero, el fluoruro se acumula en los huesos a niveles altos. Segundo, el fluoruro estimula el crecimiento de los huesos. Y tercero, el fluoruro puede interferir con el sistema genético de las células óseas de diversas maneras; se ha mostrado que es mutagénico, que causa daño a los cromosomas y que interfiere con los enzimas encargados de reparar el ADN en células y en tejidos (Tsutsui 1984; Caspary 1987; Kishi 1993; Mihashi 1996; Zhang 2009). Además de estudios celulares y de tejidos, también se ha reportado una correlación entre exposición al fluoruro y daño a las cromosomas en humanos (Sheth 1994; Wu 1995; Meng 1997; Joseph 2000).

32- Los que proponen la fluoración no han logrado refutar el estudio de osteosarcoma de Bassin. En el 2001, la dentista Elise Bassin, logró defender exitosamente su tesis doctoral en Harvard, en la cual encontró que jóvenes tenían de cinco a siete veces más probabilidad de sufrir de osteosarcoma a los 20 años de edad si habían tomado agua fluorada durante un período de crecimiento crítico de la infancia media (entre los 6 y 8 años). El estudio fue publicado en 2006 (Bassin 2006) pero fue extensamente descartado por las naciones fluoradas debido a que su profesor de tesis Chester Douglas (un defensor de la fluoración y asesor de Colgate) prometió un estudio más grande, señalando que éste desacreditaría su tesis (Douglass and Joshipura, 2006). Ahora, tras cinco años de espera el estudio de Douglass por fin ha sido publicado (Kim 2011) sin embargo, no logra refutar de ninguna manera los hallazgos de Bassin. El estudio, que utiliza mucho menos controles que el análisis Bassin, ni siquiera intentó abordar la ventana de edad de riesgo que Bassin identificó. Es más, bajo la propia admisión de los autores, el estudio no estaba capacitado para evaluar el riesgo de osteosarcoma entre niños o adolescentes (la porción de la población en cuestión).

33- El fluoruro puede causar problemas reproductivos. El fluoruro suministrado a animales en dosis altas, tiene efectos devastadores en el sistema reproductivo masculino, daña la esperma y aumenta la incidencia de infertilidad en numerosas especies diferentes (Kour 1980; Chinoy 1989; Chinoy 1991; Susheela 1991; Chinoy 1994; Kumar 1994; Narayana 1994a,b; Zhao 1995; Elbetieha 2000; Ghosh 2002; Zakrzewska 2002). Además, un estudio epidemiológico estadounidense encontró un aumento de infertilidad en parejas que residían en áreas con 3 ppm o más en el agua potable (Freni 1994), en dos estudios se ha encontrado una reducción de testosterona circulante en hombres que residen en áreas de altos niveles de fluoruro (Susheela 1996; Barot 1998), incluso, un estudio en trabajadores expuestos a fluoruros registró un “efecto reproductivo subclínico” (Ortiz-Perez 2003). Aunque estudios en animales realizados por investigadores de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en ingles) no han logrado encontrar evidencias de toxicidad reproductiva en ratas expuestas a fluoruro (Sprando 1996, 1997,1998), el Consejo Nacional de Investigaciones de Estados Unidos (2006), ha declarado que, “la relación entre el fluoruro y fertilidad requiere más investigación”.

34- Algunos individuos son altamente sensibles a bajos niveles de fluoruro según se ha documentado en estudios de caso y en ensayos doble ciego (Shea 1967; Waldbott 1978; Moolenburgh 1987). En un estudio, que duró trece años, Feltman y Kosel (1961) mostaron que cerca del 1% de pacientes que recibieron 1 mg. de fluoruro al día desarrollaron reacciones negativas. Numerosos individuos han reportado efectos negativos de síntomas tales como fatiga, dolor de cabeza, sarpullidos y problemas de estómago y gastrointestinales, los cuales desaparecen al evitar el fluoruro en el agua potable y en su dieta. Frecuentemente, los síntomas han reaparecido al exponerse de nuevo involuntariamente al fluoruro (Spittle, 2008). Ningún gobierno de los que tienen agua potable fluorada ha realizado estudios científicos para investigar más allá estas declaraciones anecdóticas. Sin gobiernos que tengan la disposición para investigar estos hallazgos científicamente, ¿es legítimo que nosotros como sociedad estemos forzando a que estas personas ingirieran fluoruro?

35- Algunas secciones de la población son más vulnerables a la toxicidad del flúor. Además de individuos padeciendo de función renal deficiente, analizada en la razón #30, otras subdivisiones de la población son más vulnerables a los efectos tóxicos del fluoruro. Según la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (ATSDR por sus siglas en ingles, 1993) éstas incluyen: bebés, ancianos y diabéticos. Entre los susceptibles también están aquellos que padecen de malnutrición (Ej., calcio, magnesio, vitamina C, vitamina D y deficiencias de yodo) y personas con dietas bajas en proteínas. (Vea: Massler & Schour 1952; Marier & Rose 1977; Lin Fa-Fu 1991; Chen 1997; Teotia 1998).

La fluoración no posee un margen de seguridad:

36- No hay margen de seguridad para diversos efectos a la salud. Nadie puede negar que altos niveles de fluoruro natural dañan la salud. Millones de personas en India y China han tenido su salud comprometida por el fluoruro. El argumento realmente es si acaso existe o no un margen de seguridad adecuado entre las dosis que han mostrado ser dañinas en estudios publicados y la dosis total que reciben las personas consumiendo cantidades incontroladas de agua fluorada y de otras fuentes. Este margen de seguridad debe tomar en cuenta al gran espectro de sensibilidades individuales que se pueden esperar en una gran población (un factor de 10 es típicamente aplicado al límite inferior que causa daño). Se requiere otro factor de seguridad para tomar en cuenta el gran espectro de dosis a las que se les expone a cada individuo. Claramente no existe un margen de seguridad para la fluorosis dental (CDC, 2010) y basándose en los siguientes estudios en ninguna parte se han acercado a establecer un margen de seguridad con respeto a la disminución del CI (Xiang 2003a,b; Ding 2011); función de la tiroides reducida (Galletti & Joyet 1958; Bachinskii 1985; Lin 1991); fracturas de huesos en niños (Alarcon-Herrera 2001) o fracturas de cadera en personas de tercera edad (Kurttio 1999; Li 2001). Todos estos efectos dañinos se tratan en el informe del 2006 del NRC.

Efectos adversos de la fluoración tienen un impacto negativo mayor en poblaciones vulnerables:

37- Familias de bajos ingresos son castigadas por la fluoración. Las personas más susceptibles a la malnutrición y por ende las más vulnerables a los efectos tóxicos del fluoruro, son los pobres, quienes desafortunadamente, justamente son el grupo que está bajo la mira con nuevos programas de fluoración. Al estar bajo alto riesgo, las familias pobres no tienen los recursos para evitar el fluoruro una vez que es agregado al agua potable. No se ofrece ni un apoyo financiero a estas familias para ayudarlas obtener otras fuentes de agua potable alternativas, ni para ayudar a pagar los costos de tratamientos de fluorosis dental.

38- Niños afroamericanos e hispanos son más vulnerables a la toxicidad del flúor. Según el informe nacional de fluorosis dental del CDC, niños afroamericanos y mexicano-estadounidenses tienen incidencias mucho más altas de fluorosis dental que niños caucasianos (Beltran-Aguilar 2005, Tabla 23). El reconocimiento de que niños de minorías parecieran ser más susceptibles a los efectos tóxicos del fluoruro, combinado con el hecho de que familias de bajos ingresos tienen menos posibilidad de evitar el agua fluorada, ha motivado a líderes prominentes del movimiento de justicia ambiental a oponerse a la fluoración obligatoria en el estado de Georgia. En una declaración emitida en mayo de 2011 el Reverendo Andrew Young, un colega de Martin Luther King Jr., y un ex alcalde de Atlanta y Ex Embajador estadounidense de las Naciones Unidas, declaró:

“Estoy sumamente preocupado por la gente pobre que tiene bebés, si no tienen los recursos para comprar agua no fluorada para la fórmula de sus bebés, ¿entonces sus bebés no importan? Por supuesto que sí. Este es un asunto de imparcialidad, derechos civiles y compasión. Debemos encontrar maneras más eficientes para prevenir caries, tal vez ayudando a aquellos que corren más riesgo con más acceso a los servicios de dentista… Mi padre era un dentista. Yo creía en los beneficios de la fluoración del agua potable en cuanto a la prevención de caries. Pero muchas técnicas que ejercitábamos hace 50 o más años ya no las usamos, debido a que hemos aprehendido nueva información que logra cambiar nuestras prácticas y políticas. Este es el caso con la fluoración.” (Vea: http://www2.fluoridealert.org/Alert/United-States/Georgia/Atlanta-Civil-Rights-Leaders-Callfor-Halt-to-Water-Fluoridation)

39- A las minorías no se les ha informado acerca de sus vulnerabilidades al flúor. Los Centros para Control de Enfermedades no han advertido a niños afroamericanos ni a niños mexicano-estadounidenses que ellos tienen mayores tasas de fluorosis dental que niños caucasianos (vea #38). Esta vulnerabilidad adicional podría extenderse a otros efectos tóxicos del fluoruro. Los afroamericanos tienen mayores tasas de intolerancia a la lactosa, problemas renales y diabetes, todas las cuales podrían exacerbar la toxicidad del fluoruro.

40- Las caries dentales reflejan bajos ingresos, no baja ingestión de flúor.Ya que las caries dentales son más prevalentes en comunidades marginadas, deberíamos intensificar nuestros esfuerzos para aumentar el cuidado dental de las familias de bajos ingresos. Los niveles más altos de caries dentales, hoy en día, pueden ser encontrados en áreas de bajos ingresos que han sido fluoradas por muchos años. La verdadera “crisis de salud bucal” que existe hoy en día en Estado Unidos no se debe a la falta de fluoruro sino a la pobreza y a la falta de previsión dental. El Cirujano General de Estados Unidos ha estimado que un 80% de los dentistas en Estados Unidos no trata a niños bajo Medicaid.

Químicos sin estudios son utilizados en programas de fluoración:

41- Los químicos utilizados en la fluoración del agua potable no son de grado farmacéutico. En vez de esto, la gran mayoría proviene de los sistemas de limpieza en la industria de fertilizantes de fosfato. Estos químicos (90% de los cuales son fluorosilicato de sodio y ácido fluorosilícico) están clasificados como deshechos contaminantes peligrosos con diversas impurezas. Evaluaciones recientes de la Fundación Nacional de Saneamiento, sugieren que los niveles de arsénico en estos fluoruros de silicio son relativamente altos (hasta 1.6 ppb después de disolución en el agua pública) y que presentan riesgos potenciales (NSF 2000 y Wang 2000). El arsénico es un renombrado carcinógeno humano, del cual no existe un nivel seguro. Este contaminante solo podría estar aumentando la incidencia de cáncer, innecesariamente.

42- No se ha examinado integralmente a los fluoruros de silicio. El químico típicamente examinado en estudios animales es el fluoruro de sodio de grado farmacéutico, y no el ácido fluorosilícico de grado industrial. Los que defienden la fluoración afirman que una vez que los fluoruros de silicio han sido diluidos en el tratamiento de agua pública son completamente disociados en iones de fluoruro libres y de silicio hidrogenado, y por ende no hay necesidad de examinar la toxicología de estos compuestos. Sin embargo, aunque un estudio de la Universidad de Michigan (Finney et al , 2006) demostró una completa disociación en el pH neutro, en condiciones acídas (pH 3) hubo un complejo estable que contenía cinco iones de fluoruro. Así, surge la posibilidad de que tales complejos puedan ser regenerados en el estómago donde el pH está entre 1 y 2.

43- Los fluoruros de silicio han aumentado la cantidad de plomo en la sangre de niños. Estudios por Master y Coplan (1999, 2000, 2007) muestran una asociación entre el uso de ácido fluorosilícico (y su sal sódica) para la fluoración del agua y un aumento en la cantidad de plomo en la sangre de niños. Debido a la habilidad reconocida del plomo, de poder dañar un cerebro en desarrollo, esto es un hallazgo muy importante. Sin embargo, esto es en gran parte ignorado en los países fluorados. Esta asociación, recibió un fuerte respaldo bioquímico de un estudio en animales hecho por Swan et al (2010), el cual encontró que, en ratas, la exposición a una combinación de ácido fluorosilícico y plomo en el agua que tomaban incrementaba el nivel de plomo en la sangre, tres veces más que con la sola exposición a plomo.

44- El flúor puede lograr desgajar trozos de plomo de tubos, cañerias de cobre y de juntas soldadas. Un estudio (Maas et al 2007) ha mostrado que los compuestos de la fluoración en combinación con los compuestos de la cloración, tales como la cloramina, aumentan la extracción de plomo de cañerías de latón y cobre utilizadas en alcantarillados. Aunque los que proponen la fluoración puedan argumentar sobre los efectos neurotóxicos de bajos niveles de fluoruro este no es el caso en cuanto al plomo, el cual a bajos niveles disminuye el CI en niños.

La promoción de mantener la fluoración es anticientífica:

45- No se han realizado los estudios primordiales. En la versión de enero de 2008 de la revista Scientific American, se cita en parte lo que escribió el Profesor John Doull, presidente del Consejo Nacional de Investigaciones (NRC), en su documento “Fluoruro en el agua potable: Una revisión de los estándares de la EPA”, donde dice así:

“Lo que el comité encontró es que se ha seguido al status quo con respeto al fluoruro por muchos años, por demasiado tiempo en realidad y ahora necesitamos tomar una perspectiva nueva (…) En la comunidad científica muchos consideran que el tema ya está zanjado. Me refiero a que cuando el Cirujano General de Estados Unidos declara que la fluoración es uno de los 10 mejores logros del siglo XX, es un obstáculo difícil de evadir. Empero cuando observamos los estudios que se han realizado, encontramos que muchas de las preguntas están sin resolver y que tenemos mucha menos información de la que debiéramos tener, considerando la larga trayectoria de la fluoración.”

La ausencia de estudios es utilizada por los que proponen la fluoración para decir que no existe peligro. Es una postura irresponsable.

46- Los patrocinios no representan evidencia científica. Muchos de los individuos que promueven la fluoración confían plenamente en una lista de patrocinadores. Sin embargo, en Estados Unidos, el Servicio de Salud Pública patrocinó la fluoración por primera vez en 1950, antes que se hubiera realizado un simple ensayo y antes de que se hubiese publicado un estudio de salud significativo (Lea capítulos 9 y 10 en The Case Against Fluoride, para comprender la implicancia de este patrocinio del Servicio de Salud Pública en la posterior promoción de la fluoración). Muchos otros patrocinios siguieron rápidamente con poca evidencia de algún tipo de racionalidad científica para respaldarlos. El constante uso de estos patrocinios tiene más que ver con ciencia política que con ciencia médica.

47- Paneles de investigación han sido minuciosamente seleccionados para otorgar decisiones pro-fluoración. De vez en cuando, particularmente cuando un programa de fluoración está bajo peligro, los gobiernos de países fluorados han seleccionado paneles para obtener el respaldo de la práctica nuevamente. En su reciente libro llamado Fluoride Wars (2009, Las guerras del Fluoruro), el cual es esencialmente pro-fluoración, Alan Freeze y Jay Lehr conceden este punto cuando escriben:

Existe una acusación de los anti-fluoracionistas que sí tiene algo de validez. Los movimientos anti-fluoración siempre han denunciado que a través de los años los paneles de investigación comisionados por el gobierno para evaluar los costos y beneficios de la fluoración, han estado plagados de pura gente a favor de la fluoración. Una revisión de los miembros en numerosos paneles reafirma esta denuncia. Las comisiones que elaboraron informes para la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en 1941, 1944 y 1954; la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos en 1951,1971,1977 y 1993; la Organización Mundial de Salud en 1958 y 1970; y el Servicio de Salud Pública estadounidense en 1991 están plagados con nombres de reconocidos investigadores médicos y dentales quienes han apoyado la fluoración, o de individuos que tienen investigaciones connotadas para el establishment pro-fluoración. Las conexiones eran entrabadas e incestuosas.”

Los ejemplos más recientes de estas profecías autocumplidas provienen del Foro de Fluoración Irlandés (2002); el Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica (NHMRC, 2007) y Health Canada (2008,2010). El último tenía un panel de seis expertos para evaluar literatura de salud. Cuatro de los seis eran dentistas pro-fluoración y los otros dos no demostraron tener ninguna experticia en cuanto al fluoruro. Una excepción notable a esta tendencia, fue la designación de parte del Consejo Nacional de Investigaciones de Estados Unidos, del primer panel de expertos equilibrado, seleccionado para investigar la toxicidad del fluoruro en Estados Unidos. Este panel, de doce integrantes, revisó los estándares de agua potable, en cuanto al fluoruro, de la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en ingles). Después de tres años y medio de investigación el panel concluyó en un informe de 507 páginas, que los estándares de agua potable no protegían la salud y que se requería evaluar un nuevo límite de niveles de contaminantes (MCLG) (NRC, 2006). Si se hubiese obedecido el protocolo de procedimientos toxicológicos y si se aplicaran los márgenes de seguridad apropiados en cuanto a los hallazgos de este panel, pudiese haber sido el fin de la fluoración. Desafortunadamente, en enero de 2011, la Oficina de Agua de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), dejó en claro que no modificarían el valor de los límites de niveles de contaminantes (MCLG) ya que eso pondría en peligro a los programas de fluoración de agua potable (EPA comunicado de prensa Enero 7, 2011.). Una vez más, se permitió que la política se sobrepusiera a la ciencia.

Más y más científicos independientes se oponen a la fluoración:

48- Muchos científicos se oponen a la fluoración. Los que proponen la fluoración han sostenido por muchos años, a pesar del hecho que los primeros opositores a la fluoración eran bioquímicos, que la gente que se oponía a la fluoración no eran científicos de buena fe. Hoy en día, a medida que más y más científicos, médicos, dentistas, y otros profesionales, leen la literatura principal por sí mismos, en vez de confiar en las declaraciones auto-sustentadas de la Asociación Dental Americana (ADA) y de los Centros de Control de Enfermedades (CDC), están llegando a la conclusión de que ni ellos ni la población, han sido informados dignamente por parte de los organismos responsables de esta materia. Hasta la fecha de julio de 2011, sobre 3,700 profesionales han firmado una declaración para terminar con la fluoración a nivel mundial. Esta declaración y la lista de firmantes puede ser encontrada en el sitio de Flouride Action Network. Una mirada a la calidad de los profesionales que se opone a la fluoración se puede obtener al ver el video de 28 minutos “Perspectivas profesionales sobre la fluoración del agua”

Tácticas poco transparentes para la mantención de la fluoración:

49- Negativa a debatir la fluoración en un debate público. Aunque los proponentes oficiales de la fluoración siguen apoyando la causa fervorosamente, típicamente se niegan a defender esta práctica en un debate público, incluso cuando han sido desafiados por organizaciones como la Asociación para la Ciencia en el Interés Público, el Instituto Americano de Toxicología (ACT) o la Agencia de Protección Ambiental (EPA) (Bryson 2004). Según el Dr. Micheal Easley, un lobbista de la fluoración prominente en Estados Unidos, “Los debates otorgan una ilusión de que existe algún tipo de controversia científica, cuando no hay gente creíble, que apoye el punto de vista de los fluorurofóbicos” (Easley, 1999).

En respuesta a los reiterados rechazos a debatir el tema de parte de los proponentes, el Dr. Edward Groth, un científico superior en el Organización de Consumidores, afirmó que:

La postura política pro-fluoración, se ha convetido en postura dogmática, autoritaria y esencialmente anticientífica, una postura que desalienta la discusión abierta de asuntos científicos” (Martin 1991).

50- Tácticas intimidatorias. Muchos científicos, médicos, y dentistas que han expresado sus opiniones acerca de este tema, han sido sujetos a censura y tácticas de intimidación (Martin 1991). La Dra. Phyllis Mullenix fue despedida de su posición como jefa de Toxicología en el Centro Dental de Forsyth por publicar sus hallazgos sobre el fluoruro y el cerebro (Mulleniz 1995); Y el Dr. William Marcus fue despedido de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) por cuestionar el manejo que hizo el gobierno del estudio del fluoruro y cáncer del NTP (Bryson 2004). Muchos dentistas e incluso médicos, reconocen en privado que se oponen a la práctica pero que no se atreven a expresarlo por la presión de sus colegas o porque temen las repercusiones que pueda traer. Tácticas como estas no serían necesarias si la promoción de la fluoración se basara meramente en información y ética científica.

Historia de la publicación de las 50 razones

Estas 50 razones fueron compiladas por primera vez por Paul Connet y fueron presentadas en el Foro de Fluoracion en Irlanda en octubre del 2000. El documento fue refinado en el 2004 y publicado en el journal Medical Veritas.

En la introducción de esta versión del 2004 se explicó que tras cuatro años las autoridades no se habían atrevido a refutar las 50 razones, aunque se habían comprometido a hacerlo en el 2000. Eventualmente, una respuesta anónima, incompleta y superficial fue publicada en el sitio del Departamento de Salud y Niños de Irlanda. El 7 de agosto de 2011, se nos informó que la respuesta del gobierno había sido preparada por un consultor externo a un costo de €30.000 euros.

Desde el año 2004, han habido notorios acontecimientos científicos incluyendo la publicación del informe del Consejo Nacional de Investigaciones de Estados Unidos; la publicación del Estudio sobre Osteosarcoma de Bassin (Bassin 2006) y muchos más estudios sobre la interacción del fluoruro con el cerebro que han exigido una gran actualización a las 50 razones. Este material fue compilado en agosto de 2011.

Referencias de las 50 razones:

-Agency for Toxic Substances and Disease Registry (ATSDR) (1993). Toxicological Profile for Fluorides, Hydrogen Fluoride, and Fluorine (F). U.S. Department of Health & Human Services, Public Health Service. ATSDR/TP-91/17.

-Alarcon-Herrera MT, et al. (2001). Well Water Fluoride, Dental fluorosis, Bone Fractures in the Guadiana Valley of Mexico. Fluoride. 34(2): 139-149.

-Allain P, et al. (1996). Enhancement of aluminum digestive absorption by fluoride in rats. Research Communications in Molecular Pathology and Pharmacology. 91: 225-31.

-An J, et al. (1992). The effects of high fluoride on the level of intelligence of primary and secondary students. Chinese Journal of Control of Endemic Diseases 7(2):93-94.

-Armfield JM and Spencer AJ (2004). Consumption of Nonpublic Water: Implications for Children’s Caries Experience,” Community Dentistry and Oral Epidemiology. 32(4): 283–96

–Arnold HA. (1980). Letter to Dr. Ernest Newbrun. May 28, 1980. http://www.fluoridealert.org/uc-davis.htm

-Awadia AK, et al. (2002). Caries experience and caries predictors – a study of Tanzanian children consuming drinking water with different fluoride concentrations. Clinical Oral Investigations. (2002) 6:98-103.

-Bachinskii PP, et al. (1985) Action of the body fluorine of healthy persons and thyroidopathy patients on the function of hypophyseal-thyroid the system. Probl Endokrinol (Mosk) 31: 25-9.

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-Estudio de Harvard sobre fluoruros como neurotóxicos, en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3491930/
“Todos los estudios mostraron marcadas disminuciones en la capacidad mental, como resultado de la ingesta de fluoruros. Ocho de estos estudios encontraron impactos cerebrales funcionales a relativamente bajos niveles de ingesta de fluoruros.”
“Estos resultados apoyan la posibilidad de efectos adversos para el neurodesarrollo en niños, causados por la ingesta de fluoruros.”
“Los fluoruros parecen pertenecer a la misma categoría que el plomo, el mercurio y otros venenos con consecuencias cerebrales.”
-OMS /WHO, Guidelines for drinking-water quality, fourth edition, 2011, disponible en http://www.who.int/water_sanitation_health/publications/2011/dwq_guidelines/en/index.html
-El handbook “Clinical Toxicology of Commercial Products” (The Williams & Wilkins Co, Baltimore, 1957) indica en sus páginas 143 y 144 que los fluoruros son un veneno protoplásmico general. (Páginas disponibles en http://www.maebrussell.com/Fluoride/Fluoride%20-%20Acute%20Poisoning.html)
-Referencias en Wikipedia sobre fluoración del agua potable por país, en http://en.wikipedia.org/wiki/Fluoridation_by_country.
-Código Alimentario Argentino (Capítulo XII, referencia al agua potable, en primeras páginas), disponible en http://www.anmat.gov.ar/alimentos/codigoa/CAPITULO_XII.pdf.
-Fluoride in Drinking-water (J.K. Fawell et al, IWA on behalf of WHO/OMS, 2006), disponible en http://www.who.int/water_sanitation_health/publications/fluoride_drinking_water_full.pdf.
-Pharmaceuticals in drinking-water (WHO/OMS, 2012), disponible en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/44630/1/9789241502085_eng.pdf.
-Apunte de cátedra de la materia de grado Ingeniería Sanitaria (UTN, Facultad Regional Bahía Blanca), en http://www.frbb.utn.edu.ar/carreras/materias/ing_sanitaria/ENOHSa_Remocion_Fluor.pdf.
-Perspectivas Profesionales Sobre la Fluoración (video), en http://www.youtube.com/watch?v=fS6BsYxCyZk&feature=player_embedded
-Fluoruro en el agua de red, por el Dr. Bill Osmunson (video), en http://www.youtube.com/watch?v=FnVDO9ABxZ0&feature=player_embedded
-IPCS (2002) Fluorides. Geneva, WHO/OMS, International Programme on Chemical Safety (Environmental Health Criteria 227), disponible en http://www.inchem.org/documents/ehc/ehc/ehc227.htm
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-Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Secretaría de Obras Públicas – UCPyPFE (Unidad de Coordinación de Programas y Proyectos con Financiamiento Externo) – INFORMEDE AVANCE – PROYECTOS SANITARIOS DE POTABILIZACIÓN en http://www.ucpypfe.gov.ar/BirfPIHNG/IEA-PmpaAnexo3.pdf
(Respecto de los fluoruros en p.4 confirma que la normativa establece el valor guía de 1,5 mg/l)
-ONU. Resolución sobre derecho humano al agua y al saneamiento, en http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/pdf/human_right_to_water_and_sanitation_milestones_spa.pdf
The Case Against Fluoride (Chelsea Green Publishing, 2010)
Libro escrito por los doctores Paul Connet, James Beck y H. Spedding Micklem.
Libro escrito por el Ing. Barry Groves.
-The Fluoride deception (video) de Chistopher Bryson, en http://www.youtube.com/watch?v=RQc4yJwLBsQ&feature=player_embedded
-FAN (Fluoride Action Network), por el Dr. Paul Connet

VIDEO EN INGLES CON SUBTÍTULOS EN ESPAÑOL. EXPLICACIÓN DEL DR. BILL OSMUNSON

Artículo publicado por https://dejendefluorarelaguapotable.wordpress.com/ en Setiembre del 2012 y actualizado en Diciembre del 2016



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¡¡CUIDADO CON LO QUE LEE EN INTERNET!!


EL MITO DE LA FLUORACIÓN EN EL AGUA POR HITLER


¿Los alemanes usaron fluoruro en el agua potable de los campos de concentración u otros lugares durante la Segunda Guerra Mundial?

¡No, no lo hicieron! Este es sólo uno de los muchos y repetidos mitos que flotan alrededor de los "activistas anti-Nuevo Orden Mundial” verdaderos agentes de desinformación para la “disidencia controlada”, tales como el llamado "Movimiento de la Verdad" como el farsante judío David Vaughan Icke ( "DAVID" -"Vaughan" origen sefardí "Icke" -origen asquenazi- "Ike"(risa), "Ise", todas formas cortas del nombre Isaac utilizada por los judíos),
Vieja fotografía de Icke antes de teñirse el pelo.

el judío (Info Wars) Alex Jones , el judío "antisionista"sefardí, Mike Rivero y también el naturista español de la "dulce revolución", el JUDÍO "Joseph" Pamies entre otros, que continúan demonizando al nacionalsocialismo para desviar la verdad sobre temas diversos en donde el único origen de tales aberraciones es el JUDÍO INTERNACIONAL, el mito de la fluoración es uno de ellos. Veamos por qué.

Charles E Perkins, químico e investigador, escribió el libro “The Truth about Water Fluoridation”. La información supuestamente suministrada por Perkins (que se muestra aquí en Rense.com) parece ser la principal fuente utilizada para respaldar las afirmaciones del “uso de fluoruro por los Nazis”. Se alegó también que Perkins estaba en contacto con los químicos alemanes de IG Farben, quienes admitieron el “complot nazi para usar el fluoruro en el agua potable”. Volveré a esto en breve.

El libro de Charles E Perkins disponible en Google books NO contiene ninguna mención del uso de fluoruro por los “nazis” en absoluto, ni siquiera, cualquier documentación que incluso pruebe el uso de la fluoración por los rusos! Perkins simplemente dice:

medicación en Masa, que implica la fluoración de los sistemas públicos de agua, durante mucho tiempo ha sido conocida como una técnica importante de la filosofía comunista de control de masas.”

La historia, como ha sido publicada en el sitio web Rense.com, es que a Perkins se le pidió que explicara mejor los comentarios hechos en su libro sobre la fluoración efectuada por los rusos, y la carta resultante trajo a la vida la supuesta conexión "nazi". Pero Perkins no sólo no se refiere a los presuntos comentarios sobre los rusos sino que él no ofrece NINGUNA documentación en absoluto en cuanto a una información adicional concerniente a "los nazis". La carta es un absoluto disparate, un compilado de acusaciones cada vez más vacías sobre los "nazis" sin ninguna documentación o evidencia proporcionada para sostener aquellas aseveraciones, y sus fuentes son imposibles de encontrar.

Como se mencionó antes, otra fuente no fiable usada por la gente del "movimiento por la verdad" es el supuestamente "bien documentado" libro "El Crimen y el Castigo de I.G. Farben" de Joseph Borkin  (N de la R: el artículo original no lo menciona, pero Borkin fue un estadounidense de origen judío, ver AQUÍ) y disponible también en inglés en Biblioteca Pléyades. ¡Esto también es una completa tontería!. Una búsqueda simple en el libro de las palabras "fluoración" y "fluoruro" no arroja ni un solo resultado. ¡La cita mostrada en la tapa es una absoluta patraña!. Pero usted encontrará la cita por todas partes en internet.

El mito del fluoruro también ha sido completamente desacreditado (junto con muchos otros) por la historiadora Veronica K. Clark, redactora del libro "The Union Jackal" en el cual ella da a David Icke, al doctor A. True Ott y a otros tales "gurúes" un completa patada  ¡Un texto imprescindible de leer!.

Incluso los medios predominantes son más honestos sobre este asunto. El siguiente informe incluye hasta a "expertos en el Holocausto" que dicen que la afirmación es absurda en http://www.politifact.com/florida/statements/2011/oct/06/critics-water-fluoridation/truth-about-fluoride-doesnt-include-nazi-myth/

The Tampa Bay Times / Miami Herald

Críticos de la fluoracióndel agua, el martes 4 de Octubre de 2011 en una reunión de la Comisión del Condado Pinellas, además de comentarios en la web, DICEN QUE LA FLUORACIÓN DEL AGUA COMENZÓ EN LOS GHETTOS Y CAMPOS DE LA MUERTE DE LA ALEMANIA NAZI PARA TRANQUILIZAR A LOS JUDÍOS.

La Verdad sobre el Fluoruro no Incluye el Mito Nazi

Aquí hay una razón para apoyar la decisión de un condado de Florida de eliminar el fluoruro de su agua potable: la idea provino de los nazis.

Los nazis pusieron fluoruro en el agua para tranquilizar a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, dijo un residente local a los miembros de la Comisión del Condado Pinellas el 4 de Octubre de 2011, antes de que la comisión votara 4-3 a favor de detener la fluoración del agua para aproximadamente 700.000 residentes.

"La Historia muestra, realmente, que en la Alemania nazi, una de las primeras cosas que ellos hicieron fue añadir fluoruro al agua en los ghettos donde los judíos permanecían", dijo Matt Leffler de (la ciudad de) Clearwater.

Una vez que el St. Petersburg Times publicó la historia sobre la decisión, comentarios similares y anónimos se amontonaron en la web:

     —"¿Ustedes saben dónde comenzó la fluoración del agua? En los campos de exterminio en la Segunda Guerra Mundial".

     —"Ha habido muchas vinculaciones con el cáncer que se remontan a las pruebas originales sobre el fluoruro hechas por los nazis sobre los judíos".

     —"¡Eso ES lo que ellos usaron para embotar sus cerebros!. Ellos lo usaron en los campos de concentración. Fue en los campos de concentración que ellos también desarrollaron muchos anti-psicóticos".

Un lector declaró que la conexión fluoruro-nazis era "un hecho histórico absoluto". Varios lectores pusieron vínculos a fuentes en la web.

Ciertamente los nazis, que mataron a millones de judíos en los años '30 y '40, eran conocidos por efectuar pruebas químicas y experimentos médicos inhumanos. Entonces PolitiFact Florida quiso saber: ¿incluían esos experimentos la adición de fluoruro al agua?.

Rastreamos las raíces de estas aseveraciones en la web, acudimos a historiadores del "Holocausto", contactamos a críticos famosos de la fluoración del agua, y leímos extractos de libros y artículos de revista e historias de noticias. Y podemos decirle: no hay ningún fundamento para dicha afirmación.

Esta comprobación de hechos no explorará los pros y los contras del fluoruro en su agua potable, aunque hemos de hacer notar que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (de EE.UU.) llama a esa práctica uno de los mayores logros del siglo en cuanto a la salud pública. Y también que grupos de ciudadanos, con científicos entre ellos, han recelado de dicha práctica desde los años '50.

Nos concentraremos en cambio en un meme de Internet que se ha deslizado en el debate público local sobre el agua potable, uno que a los bien conocidos críticos de la fluoración les gustaría ver eliminado.

"Hemos hecho nuestro mejor esfuerzo para disuadir a los opositores de la fluoración de usar este argumento emotivo", dijo Paul Connett, un químico que dirige al grupo anti-fluoración Fluoride Action Network  y que recientemente co-escribió un libro llamado El Caso Contra el Fluoruro. "La evidencia histórica para esta aseveración es extremadamente débil. Es triste que los medios estadounidenses hayan hecho un tan mal trabajo para educar al público sobre esta materia que es muy fácil para ideas descabellada llenar ese vacío".

Entonces ¿de dónde viene la historia?.

Andy Hollinger, que maneja las relaciones con los medios de comunicación en el estadounidense Museo Memorial del "Holocausto", trató de no reírse cuando le explicamos nuestra comprobación de los hechos.

"Casi puedo garantizarle que se trata, en efecto, de un mito urbano", dijo él. "...Eso suena como la Teoría 101 de Conspiración".

 Pero él nos siguió el juego, poniendo a la historiadora Patricia Heberer en el teléfono. Su especialidad es la comunidad médica alemana, incluyendo la experimentación en la época del "Holocausto".

La mayoría de los experimentos médicos de los nazis, dijo ella, tenían dos temas: nuevas medicinas y tratamientos para dolencias comunes de los campos de batalla, desde las heridas de guerra al tifus, o el esfuerzo más infame para apuntalar las ideas raciales nazis, como los estudios con gemelos de Josef Mengele. Nada de la experimentación que ella conoce involucraba al fluoruro, ni para el control de la mente ni para dientes sanos.

 Mientras tanto, en el sistema de campos de concentración, como en los ghettos, habría sido sorprendente si la entrega de fluoruro hubiera sido un foco de importancia: en los pocos días finales antes de la derrota alemana, las cañerías apenas entregaban agua. De esta manera, ¿el agua era tratada sólo para los judíos?.

"No logro visualizarlo", dijo ella.

Pero ella había escuchado una teoría similar de la época de la Guerra Fría. No era sobre la fluoración del agua llevada a cabo por los nazis. Era referida a los comunistas.

De todos modos, haga una búsqueda en Internet de "fluoruro" y "nazis", y usted encontrará artículos tales como "Vínculos Nazis con el Fluoruro en el Agua Potable de Estados Unidos". El texto aparece en varios sitios, e incluye las citas "Stephen 1995" y "Bryson 2004".

"Stephen 1995" es probablemente Ian E. Stephens, autor de un folleto auto-publicado en 1987, un extracto del cual fue publicado en la revista Nexus en 1995. Detectamos una copia del artículo en el sitio web de la revista, una publicación australiana alternativa que cubre "avances en salud, ciencia y tecnología del futuro, noticias suprimidas, energía gratis, revisionismo religioso, conspiración, medioambiente, Historia y misterios antiguos, la mente, OVNIs, fenómenos paranormales y lo inexplicado".

El artículo se llama "Fluoración: ¿Control de la Mente de las Masas?", y en él nos encontramos al trabajador en investigación gubernamental Charles Eliot Perkins, quien al final de la Segunda Guerra Mundial supuestamente aprendió de un gran productor químico alemán que se había desarrollado un plan para fluorar los países ocupados.

"Repetidas dosis de cantidades infinitesimales de fluoruro reducirán en el tiempo el poder de un individuo para resistir a la dominación, mediante el lento envenenamiento y narcotización de una cierta área del cerebro, que de esa manera lo harían sumiso a la voluntad de aquellos que desean gobernarlo", dice un documento citado en el extracto. "Tanto los alemanes como los rusos añadieron fluoruro de sodio al agua potable de los prisioneros de guerra para hacerlos estúpidos y dóciles".

"Bryson 2004" es Christopher Bryson, un reportero investigador y productor de televisión que informó sobre abusos de derechos humanos guatemaltecos para el Servicio Mundial de la BBC, la National Public Radio y el Atlanta Journal Constitution en los años '80, y que posteriormente escribió un libro llamado El Engaño del Fluoruro. Allí se profundiza en las turbias conexiones entre los contaminadores con fluoruro del complejo industrial-militar y las tempranas insistencias en la fluoración del agua pública.

Su libro menciona a los nazis o al nacionalsocialismo menos de 10 veces, y ninguna de las referencias habla de la fluoración del agua. Nos pusimos en contacto con él.

"Nunca me encontré con ninguna documentación o información creíble que mostrara que el fluoruro fue usado en los campos nazis de exterminio", dijo él.

En 2009 dos científicos publicaron un libro llamado "Las Guerras del Fluoruro: Cómo una Modesta Medida de Salud Pública se convirtió en el mayor melodrama Político Activo en Estados Unidos".

Los hidrólogos dedican más de 30 páginas a teorías de conspiración y sus orígenes. Nos pusimos en contacto con uno de ellos.

"La declaración acerca del campo de exterminio de la Segunda Guerra Mundial es una mentira absurda", dijo Jay Lehr, quien ha escrito o co-escrito más de 30 libros, la mayor parte de ellos auto-descritos como "aburridos libros de ciencia para científicos".

"Las Guerras del Fluoruro", en cambio, presenta una animada historia social del debate de la fluoración en Estados Unidos.

 Y comienza con la primera fluoración en gran escala en la Historia, no en Europa, sino en Grand Rapids, Michigan, en 1945.

Considerando el tema, parece apropiado concluir con Wikipedia, donde encontramos la mención de nazis y fluoruro en un artículo que enumera teorías de conspiración: la fluoración es alternativamente parte de un "complot comunista, fascista o del Nuevo Orden Mundial o Illuminati para tomar el control del mundo". La fluoración fue "comenzada por una compañía química alemana para hacer a la gente sumisa frente a los que estaban en el poder". Fue “usada en campos rusos de prisioneros y produce esquizofrenia". 
Nuestro historiador del "Holocausto" no sabía de ningún tal proyecto. Dos autores de libros que investigaron el tema, uno un periodista, el otro un hidrólogo, no encontraron ninguna evidencia creíble de tal conexión. Un destacado activista anti-fluoración rechaza la historia. La fuente de Internet más comúnmente citada para esta historia era un extracto de hace 16 años en una publicación australiana marginal. De esa manera, podemos declarar con seguridad que ¡esa afirmación es completamente mentirosa!.
http://www.politifact.com/florida/statements/2011/oct/06/critics-water-fluoridation/truth-about-fluoride-doesnt-include-nazi-myth/ 

Tenga cuidado con lo que usted ve flotando en Internet y que es reportado por los gurúes del "Movimiento por la Verdad" como si fuera un "hecho". El Movimiento por la Verdad está fuertemente plagado de traficantes del miedo y vendedores de aceite de serpiente con sus propias agendas, y, sin duda, de agentes pagados de la desinformación cuyo trabajo es asegurar que la verdad sobre Hitler y el nacionalsocialismo no sea descubierta ni puesta ampliamente en circulación, y que el movimiento del Partido Obrero Alemán Nacional Socialista (NSDAP) sea perpetuamente demonizado.

Artículo actualizado por nuestra redacción y publicado por  Justicia para los Alemanes

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